15 febrero, 2013

París. AFP. Francia estaba conmocionada ayer por el suicido a lo bonzo, la víspera, de un desocupado que ya no tenía derecho a subsidios y que había anunciado sus intenciones de quitarse la vida.

La víctima, un argelino de 42 años residente en Francia, se inmoló con fuego el miércoles delante de una agencia del organismo público encargado de los subsidios a los desocupados.

El drama tuvo lugar en Nantes, la ciudad del primer ministro Jean-Marc Ayrault, quien manifestó su “muy gran emoción”.

El origen del drama se encuentra en un diferendo administrativo entre el hombre y la oficina pública. El órgano le reprochaba no haber declarado un trabajo realizado a fines del 2012 y le exigía que reembolsara los subsidios percibidos.

El hombre había dado cuenta de sus intenciones suicidas el martes, primeramente llamando a un número de teléfono del organismo de empleo, y luego en un e-mail dirigido al diario regional Presse Océan .

Consejeros del organismo lo llamaron tras ello para tratar de encontrar una solución, pero sus esfuerzos no tuvieron respuesta.

Un dispositivo de seguridad con policías fue organizado ante la agencia, pero fue en vano: hacia el mediodía, testigos impotentes vieron a “esa persona llegar corriendo en llamas”, dijo un vecino.

Los policías arrojaron sobre él una manta y lo regaron con un extintor, pero no pudieron salvarlo.

Etiquetado como: