Atentado se registró este martes en la ciudad de Qamishli

 11 marzo, 2014

Damasco

Un atentando en Damasco, Siria, cobró la vida de al menos 31 altos funcionarios del ejército de esa nación, en guerra civil.
Un atentando en Damasco, Siria, cobró la vida de al menos 31 altos funcionarios del ejército de esa nación, en guerra civil.

Tres atacantes suicidas se inmolaron en un hotel en la ciudad de Qamishli y mataron a otras tres personas, informó la agencia noticiosa oficial siria.

La mayoría de la población en esa ciudad es curda. Esa región ha sido escenario de intensas batallas recientemente entre pistoleros curdos y miembros del Estado Islámico de Irak y el Levante, un desprendimiento de al-Qaeda.

Un funcionario curdo en Qamishli, Juan Mohamed, confirmó los ataques del martes. Dijo que hubo tres bajas pero no lo especificó.

Agregó que el hotel Hadaya en el centro de la ciudad era la sede de la municipalidad.

Simultáneamente el gobierno sirio puso en libertad a solo 25 prisioneras —y no las 150 reportadas por mediadores extranjeros— a cambio de la libertad de 13 monjas ortodoxas griegas que habían sido retenidas por rebeldes vinculados con al-Qaeda, dijo el ministro de información el martes.

Funcionarios de Catar y el Líbano, que oficiaron como mediadores entre Damasco y los rebeldes, habían dicho que 150 prisioneras fueron puestas en libertad el lunes temprano.

"El número real de las liberadas a cambio de la libertad de las religiosas, que fueron capturadas por bandas terroristas armadas, es de 25 personas", precisó el ministro de información sirio Monran al-Zoubi por la televisión estatal.

El gobierno sirio por lo general no informa sobre los intercambios de prisioneros. La declaración de Al-Zoubi fue una rara admisión de que el gobierno del presidente Bashar al-Asad hizo una concesión a los rebeldes que luchan por derrocarlo.

Las monjas fueron capturadas en diciembre cuando los combatientes de oposición ocuparon un pueblo cristiano al norte de la capital.

Las religiosas estuvieron en control del Frente Nusra, vinculado con al-Qaeda, y Yabroud cerca de la frontera con el Líbano. En las últimas semanas, el pueblo ha sido escenario de intensos combates desde que las fuerzas sirias, reforzadas por milicianos de Jezbolá, intentan desalojar a los rebeldes.

Catar, nación acaudalada del Golfo Pérsico y aliada de los rebeldes que luchan por derrocar a al-Asad, participó en la mediación. El director de seguridad general del Líbano, mayor general Abbas Ibrahim, poderosa figura en la que confían Jezbolá y los aliados del gobierno sirio, estuvo presente para recibir a las monjas este lunes.

La guerra civil en Siria ha dejado hasta ahora más de 140.000 muertos, según activistas. Millones de personas han huido de sus hogares y muchos han buscado refugio en países vecinos.

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