27 febrero, 2016
Funcionarios participaban el sábado en el escrutinio de los votos en un centro en Dublín.
Funcionarios participaban el sábado en el escrutinio de los votos en un centro en Dublín.

Dublín

Los partidos en el poder en Irlanda, el Fine Gael y el Partido Laborista, salieron debilitados en las elecciones legislativas del viernes, lejos de la mayoría absoluta necesaria, según dos sondeos a pie de urna.

"Es un día muy decepcionante para el gobierno", reconoció el sábado Tom Curran, secretario general del Fine Gael (centroderecha). Si los sondeos "son correctos (...), estamos lejos de poder formar un gobierno", dijo en la radio pública.

Según un primer sondeo Ipsos Mori/Irish Times publicado el viernes por la noche tras el cierre de los colegios electorales a las 22:00 GMT (4 p. m. en Costa Rica), el Fine Gael del primer ministro Enda Kenny obtenía 26,1%; es decir, diez puntos menos que en las anteriores elecciones del 2011.

Otro estudio, publicado el sábado por la mañana y realizado por el grupo de radiotelevisión RTE, le da una caída todavía más importante, con 24,8% de los votos.

Su socio laborista conseguía entre 7,8% y 7,4% de los votos, más de 11 puntos menos que en el 2011. Los analistas atribuyen esta bajada a su incapacidad para preservar el Estado del bienestar.

Las encuestas evaluaban que los dos partidos obtendrían entre 55 y 68 escaños, lejos de los 80 necesarios para obtener la mayoría absoluta.

Por el contrario, el Fianna Fail (centrederecha), duramente sancionado en las anteriores elecciones cuando salía del poder, habría obtenido entre 4,5 y 5,5 puntos más, a 22,9%, según el sondeo del Irish Times, y 21,8% según el de RTE.

Los sondeos muestran un alza de los sufragios a favor de los candidatos independientes, de los pequeños partidos (Verdes, socialdemócratas...) y de los movimientos antiausteridad.

Roisin Shorthall (derecha), líder del Partido Social Demócrata, celebraba el sábado en Dublín la conquista de su escaño parlamentario. La acompañaban su esposo, Seamus O'Byrne, y su sobrino Daragh Baxter.
Roisin Shorthall (derecha), líder del Partido Social Demócrata, celebraba el sábado en Dublín la conquista de su escaño parlamentario. La acompañaban su esposo, Seamus O'Byrne, y su sobrino Daragh Baxter.

El partido nacionalista de izquierda Sinn Fein de Gerry Adams conseguiría posicionarse como tercer partido del país, con 14,9% de los votos según el Irish Times y 16% según la RTE, en alza de cinco o seis puntos.

Alianzas para gobernar. Si se confirman estas estimaciones, las posibilidades de gobierno que se barajan van desde una "coalición arco iris" con el Fine Gael, los laboristas, personalidades independientes y pequeños partidos que negociarían su apoyo caso por caso, hasta una coalición histórica entre los dos partidos enemigos Fine Gael y Fianna Fail. También se podrían convocar nuevas elecciones.

La opción de gobierno entre las dos grandes formaciones opuestas, que gobiernan alternativamente el país desde 1932, fue descartada hasta ahora por Enda Kenny. Muchos comentaristas, sin embargo, hablaban de ella el sábado.

"Con 46 o incluso 50 escaños, el Fine Gael no puede armar un número suficiente de escaños con los pequeños gobiernos para obtener los 80 que necesita", estimó en la RTE Michael Marsh, profesor del Trinity College de Dublín. "O hay otros elecciones ahora o les dejamos meditando durante un mes y puede que incluso piensen en lo impensable", una alianza Fine Gael/Fianna Fail, insinuó.

El recuento de los votos empezó a las 09:00 GMT (3 a. m. en Costa Rica), pero se tendrá que esperar hasta el domingo por la mañana para conocer los resultados definitivos.

Unos 3,2 millones de irlandeses votaron el viernes para elegir 158 diputados, hastiados de la austeridad impuesta tras la crisis económica que golpeó con fuerza el llamado "tigre celta".

Ninguna cifra oficial de participación fue publicad, a pero según la RTE rondaría la de las elecciones anteriores, un 70%.