AFP. 5 julio
Mujeres fundamentalistas musulmanas, ataviadas con el niqab, protestaban frente a la sede de la televisión pública en marzo del 2012.
Mujeres fundamentalistas musulmanas, ataviadas con el niqab, protestaban frente a la sede de la televisión pública en marzo del 2012.

Túnez. El primer ministro tunecino, Youssef Chahed, decidió prohibir este viernes, “por razones de seguridad”, el acceso a las instituciones públicas a cualquier persona que lleve niqab, informó la presidencia del gobierno.

Según la misma fuente, Chahed firmó una orden gubernamental "que prohíbe el acceso a las oficinas de las administraciones y las instituciones públicas a cualquier persona con el rostro tapado. Esta decisión se tomó por razones de seguridad".

El niqab es un velo integral que tapa el rostro y la parte alta del cuerpo.

Solo el Parlamento está habilitado para prohibir el uso del niqab en las calles y los espacios públicos, precisó un asesor en la presidencia del gobierno.

La medida llega en un contexto de tensión tras el doble atentado suicida perpetrado el jueves pasado en Túnez. Reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI), dejó dos muertos y siete heridos.

Varios rumores circularon por las redes sociales sobre el hecho de que un hombre, al que las autoridades presentan como el “cerebro” del doble atentado y que accionó un cinturón explosivo el martes, usó un niqab. El Ministerio del Interior lo desmintió.

En febrero del 2014, el Ministerio de Interior autorizó a la Policía la realización de un “control reforzado” de las personas con niqab, con el fin de apoyar la lucha contra “el terrorismo”, sobre todo “por el uso del niqab por parte de los sospechosos [...] para disfrazarse y eludir la Justicia”.

La Liga Tunecina de los Derechos Humanos (LTDH) pidió que esta prohibición sea "temporal".

“Reivindicamos la libertad de vestimenta, pero con la situación actual y las amenazas terroristas en Túnez y en toda la región, vemos justificaciones para esta decisión”, declaró Jamel Msallem, presidente de la LTDH.

El niqab no era tolerado por el régimen del presidente destituido Zine El Abidine Ben Ali, que reprimía cualquier forma de islamismo. Pero ha habido un resurgimiento de su uso desde la revolución de enero del 2011.

Tras los atentados del 2015 contra fuerzas de seguridad y turistas, muchos son los que piden imponer la prohibición del niqab en Túnez.