24 julio, 2017
Los manifestantes contra la tauromaquia llevan pancartas durante una manifestación como parte de la campaña
Los manifestantes contra la tauromaquia llevan pancartas durante una manifestación como parte de la campaña "La tauromaquia es violencia" en Madrid el 13 de mayo de 2017

Madrid

El Parlamento regional de las islas Baleares aprobó este lunes una ley de protección animal que regula drásticamente las corridas de toros, prohibiendo especialmente matar a los animales.

El texto, impulsado por la coalición de izquierda en el poder en el archipiélago, permite a los toreros tan solo torear tres animales por un máximo de 10 minutos cada uno, dotados exclusivamente de capote y sin "ningún instrumento punzante que pueda provocar heridas o la muerte del toro".

Asimismo, obliga a los toros y a los animales a ser sometidos a controles antidopaje antes y después del espectáculo, al que solo podrán asistir mayores de 18 años.

El texto busca sortear un fallo de la Corte Constitucional española, que en octubre del 2016 anuló la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, estimando que la medida menoscababa la competencia del Estado para preservar el patrimonio cultural común.

Las corridas son consideradas como "patrimonio cultural inmaterial" de España desde el 2015 y el Estado vela por su conservación.

Los detractores de la ley balear, como el Partido Popular (PP, derecha), estiman que es ilegal y puede ser impugnada ante la Justicia.

El portavoz del PP en el Parlamento regional, Miquel Jerez, acusó a la coalición de izquierda de buscar con la ley "prohibir de otra manera" las corridas, deformando "sus elementos esenciales a fines de hacer de ese espectáculo algo que no reconocemos".

Por el contrario, la ONG de defensa de derechos de los animales Humane Society se congratuló por "una victoria muy satisfactoria", al felicitar a los partidos por lograr de "manera creativa que la tortura de toros para entretenimiento público" quede relegada "a los anales de la historia en las islas Baleares".

En los últimos años, los antitaurinos han cobrado fuerza en España dond,e sin embargo, solo una región, las islas Canarias, prohibe completamente las corridas, desde 1991.

No obstante, la centenaria tradición de los toros sigue siendo popular en España, con unas 386 corridas organizadas en el 2016, según las últimas cifras divulgadas por el Ministerio de Cultura