AFP . 11 agosto
 Mohamad Javad Zarif (centro) descartó cualquier acuerdo con Estados Unidos, en vista de la presión ejercida por este país, al tiempo que catalogó a los estadounidenses como personas deshonestas. Archivo LN
Mohamad Javad Zarif (centro) descartó cualquier acuerdo con Estados Unidos, en vista de la presión ejercida por este país, al tiempo que catalogó a los estadounidenses como personas deshonestas. Archivo LN

Teherán. Irán descartó este sábado cualquier encuentro con Estados Unidos, que reinstauró las sanciones contra la República Islámica, rechazando así de manera más explícita la propuesta de diálogo del presidente Donald Trump.

“Sobre la reciente propuesta de Trump (de diálogo), nuestra posición oficial fue anunciada por el presidente y por nosotros. Los estadounidenses no son honestos y su adicción a las sanciones no permite ninguna forma de negociación”, dijo el ministro de Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, a la agencia Tasmin.

Zarif descartó asimismo un encuentro con su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, al margen de la próxima Asamblea General de la ONU en setiembre. “No, no habrá reunión”, dijo.

El martes, Washington restableció las sanciones contra Irán, como lo anunció en mayo, al decidir retirarse de manera unilateral del acuerdo sobre el programa nuclear iraní, concluido en el 2015 entre Teherán y las grandes potencias.

Trump expresó que con estas sanciones buscaba ejercer una “presión máxima” sobre Irán, país al que acusa de “actividades nefastas”. No obstante, una semana antes de que entraran en vigor las sanciones se mostró dispuesto a reunirse con la dirigencia iraní para buscar un nuevo “acuerdo global”.

Esta es la primera vez que Irán rechaza de manera tan explícita la propuesta de diálogo que hizo el presidente Donald Trump. Las especulaciones ahondaban la hipótesis de que la presión económica haría que Teherán se sentara nuevamente a negociar.

Desacuerdo

El presidente iraní, Hasan Rohani, apostó al acuerdo nuclear y a una política de apertura hacia Occidente. Luego de la decisión de Trump, acusó a Washington de “querer provocar disensiones” entre los iraníes al reinstaurar las sanciones.

Estimó, asimismo, que “no tiene sentido” llevar a cabo negociaciones bajo el efecto de las sanciones.

Trump había dicho que quería negociar un “acuerdo más global sobre el conjunto de las actividades nefastas (de Irán), entre ellas, su programa balístico y su apoyo al terrorismo. Reprocha a Irán su apoyo al régimen sirio, a los rebeldes en Yemen, al Hamas en Gaza y al Hezbolá libanés.

Rusia y los países europeos, que también firmaron el acuerdo con Irán, condenaron las medidas de Estados Unidos y dijeron estar determinados en salvar el texto que apunta a garantizar el carácter pacífico del programa nuclear iraní, a cambio del fin progresivo de las sanciones.

Zarif denunció además que Estados Unidos tiene "una adicción con las sanciones y la intimidación".

“El júbilo que experimenta (Donald Trump) al imponer dificultades económicas a Turquía, su aliado de la OTAN, es vergonzoso”, escribió en Twitter.

Por su parte, Donald Trump anunció un fuerte aumento de los aranceles a las importaciones de acero y de aluminio provenientes de Turquía. Esto en el marco de la pelea diplomática entre Washington y Ankara, por el caso de un pastor estadounidense detenido en Turquía.

La tensión hizo que se devaluara la lira turca, por lo que el presidente Trump exultó en Twitter: “Rápidamente hacia abajo con relación al dólar, ¡muy fuerte!”. La divisa iraní también se devaluó de manera vertiginosa. El rial perdió la mitad de su valor en relación al dólar desde abril.

El temor de que la crisis económica se agrave se tradujo en Irán por manifestaciones esporádicas y huelgas en varias ciudades las últimas semanas. Irán y Estados Unidos no tienen relaciones diplomáticas formales desde 1980.