AP. 4 octubre, 2019
Oficiales de la Policía vigilaban en las afueras de la sede en París, este viernes 4 de octubre del 2019.
Oficiales de la Policía vigilaban en las afueras de la sede en París, este viernes 4 de octubre del 2019.

París. Los fiscales franceses investigaban el viernes los apuñalamientos que dejaron sin vida a tres agentes y a un empleado administrativo en la sede de la Policía de París como un posible acto de terrorismo.

La Fiscalía dijo que los investigadores a cargo del caso encontraron elementos que condujeron a una pesquisa por varios homicidios “en relación con una organización terrorista”.

Los investigadores registraron la computadora del atacante y su teléfono por pistas del motivo del ataque e interrogaron a su esposa y a testigos.

Las autoridades señalaron que el atacante, un empleado de la unidad de inteligencia de la Policía de París, se convirtió al islam hace 18 meses. Un recluta de la oficina lo abatió.

Se cree que el hombre no se había radicalizado y no tenía una historia clínica de trastornos psiquiátricos, dijo un funcionario que habló bajo la condición de anonimato por tratarse de una pesquisa en curso.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, afirmó que el hombre jamás había exhibido problemas de conducta.

France Info y BFM TV informaron de que la esposa del agresor declaró que su cónyuge, quien era sordo, tuvo visiones e hizo declaraciones incoherentes la víspera del ataque.

Noam Anouar, del sindicato policial Vigi, expresó que el agresor tenía autorización para trabajar en la unidad de inteligencia policial.

(Video) Ataque en la jefatura de la Policía de París

En relación con el cuchillo de cerámica con el cual el agresor pudo entrar al edificio, la vocera policial Laetitia Vallar declaró a BFM TV que los agentes y administradores pueden ingresar al inmueble con la sola exhibición de sus credenciales bajo supervisión de un oficial, sin que se los someta a inspección como al público en general.

Añadió que se ofreció apoyo psicológico a los agentes y empleados.

En el ataque murieron tres agentes y un empleado administrativo, y una persona resultó herida de gravedad.

La Policía realizó un minuto de silencio en el patio central del cuartel el viernes por la mañana.