Una victoria que finzaliza con el dominio del sector afecto a de Tony Blair, tres veces primer ministro, cabeza de una corriente más centrista.

 12 septiembre, 2015

Londres

El diputado Jeremy Corbyn, un político de izquierda del laborismo británico, fue elegido este sábado por abrumadora mayoría, y es el nuevo líder del primer partido de la oposición.

Corbyn, de 66 años, que empezó la carrera electoral de estas primarias laboristas como el más improbable ganador, acabó ganando en primera ronda con casi 60% de los votos y sucede a Ed Miliband, que dimitió tras perder las elecciones de mayo, anunció el partido en Londres.

Sus simpatizantes corearon la victoria con gritos de "Jez we did", "sí, lo hicimos", jugando con el nombre de pila de Corbyn.

En sus primeras palabras como líder, Corbyn dijo que la campaña ha demostrado que el partido es "apasionado democrático, diverso, unido y absolutamente determinado a buscar una sociedad más decente y mejor".

Posteriormente asistió a la manifestación oficial, donde pidió un mejor trato a los refugiados en Londres y otras capitales europeas. Ante decenas de miles de personas, Corbyn rebatió declaraciones del primer ministro David Cameron, quien afirmó que los ataques aéreos en Siria pueden ayudar a superar la crisis migratoria.

Jeremy Corbyn, nuevo líder del Partido Laborista, es recibido por sus seguidores después de pronunciar un discurso durante un evento expresando la solidaridad con los refugiados en la Plaza del Parlamento en Londres.
Jeremy Corbyn, nuevo líder del Partido Laborista, es recibido por sus seguidores después de pronunciar un discurso durante un evento expresando la solidaridad con los refugiados en la Plaza del Parlamento en Londres.

"Sin lugar a dudas, nuestro objetivo ha de ser hallar soluciones pacíficas a los problemas de este mundo", dijo el nuevo líder laborista.

La victoria de Corbyn es una ruptura con años de dominio del blairismo -de Tony Blair, tres veces primer ministro- con una corriente más centrista, algo que se plasmó en sus elogios a los sindicatos en sus primeras palabras.

El laborismo y los sindicatos "están orgánicamente enlazados", dijo, "de ahí viene nuestra fuerza".

Para el partido griego en el poder, Syriza, esta "victoria histórica" podría servir para reforzar "el frente europeo contra la austeridad".