AFP. 14 diciembre, 2018
Cesare Battisti durante una entrevista que concedió a la AFP en octubre del 2017
Cesare Battisti durante una entrevista que concedió a la AFP en octubre del 2017

Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, autorizó este viernes la extradición a Italia del exmilitante de izquierda Cesare Battisti, en paradero desconocido desde la orden de detención emitida en su contra el jueves.

“Sí, el presidente de hecho firmó la extradición de Cesare Battisti”, condenado a prisión perpetua en Italia por cuatro asesinatos en los años 70, informó una fuente de la Presidencia, que confirmando versiones de prensa.

La decisión llega a dos semanas del fin del mandato de Temer. El mandatario conservador será reemplazado el 1.° de enero por el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien a lo largo de su campaña electoral prometió extraditar al “terrorista” Battisti, de 63 años, residente en Brasil desde el 2004.

La orden de detención fue dictada por el juez de la corte suprema Luiz Fux, alegando el riesgo de un “intento de fuga”.

Efectivos de la Policía Federal desplegaron este viernes un operativo para localizar al exactivista, sin resultado, aunque tampoco ha sido declarado hasta ahora oficialmente forajido.

Poco antes de conocerse la autorización de la extradición, la defensa de Battisti presentó un recurso ante el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) pidiendo la “revisión de la decisión” de Fux, informó su abogado Igor San’Anna Tamasauskas.

El letrado afirmó ignorar dónde estaba su cliente, con quien dijo no haber conversado desde finales del mes pasado.

Battisti, que niega las acusaciones en su contra, fue miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), en la época en que Italia vivía los “años de plomo”, marcados principalmente por los atentados y secuestros de las Brigadas Rojas.

El activista pasó unas tres décadas fugitivo entre México y Francia, donde desarrolló una exitosa carrera de escritor de novelas policiales, antes de huir en el 2004 a Brasil, donde se casó con una brasileña y tuvo un hijo.

En el 2010, la Justicia autorizó su entrega a Italia, pero el entonces presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva le concedió, un día antes de concluir su mandato, el estatuto de refugiado político.

El presidente italiano, Sergio Mattarella, expresó su “vivo reconocimiento” a Temer.

La extradición de Battisti ha sido solicitada por todos los gobiernos de Italia, tanto de centro-izquierda como de centro-derecha.

Se volvió nuevamente un tema de actualidad con el ascenso político de Bolsonaro, un excapitán del Ejército descendiente de una familia de inmigrantes italianos, admirador de la dictadura militar (1964-85) y vehementemente antiizquierdista.

Tras su holgada victoria en las urnas el pasado 28 de octubre, reiteró en varias ocasiones su postura, en un gesto agradecido por el ministro del Interior y viceprimer ministro ultranacionalista de Italia Matteo Salvini.

Sin embargo, ha sido Temer, que también se había mostrado partidario de la extradición, quien firmó la orden.

Salvini deploró que “un condenado a cadena perpetua disfrute de la vida en las playas de Brasil, frente a las narices de las víctimas” y afirmó que le agradecería mucho a Bolsonaro “si ayuda a Italia a obtener justicia”.

Bolsonaro le respondió después con sus deseos de que se resuelva el caso de “este terrorista asesino defendido por los compañeros de ideales brasileños”, en alusión a los gobiernos izquierdistas de Lula (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016).