No es posible aún saber por qué se produjo la pérdida de altitud de aeronave

 25 marzo, 2015

París/Madrid EFE, AP El Airbus de la compañía Germanwings siniestrado el martes con 150 personas a bordo cuando cubría la ruta Barcelona-Düsseldorf, estuvo cayendo durante ocho minutos antes de estrellarse en los Alpes franceses.

El choque desató un estruendo similar al de un alud mientras los restos pulverizados se esparcían por una montaña rocosa y sus barrancos.

El avión había alcanzado una altura de 38.000 pies (11.582 metros) con su velocidad de crucero y después comenzó a descender, explicó el presidente de la compañía, Thomas Winkelmann, desde Colonia, Alemania.

El avión, un Airbus A320, perdió el contacto con la torre de control francesa cuando se encontraba a una altura de solo 6.000 pies (2.072 metros). Según el tiempo transcurrido entre ambas alturas (8 minutos), se calcula que cayó a un promedio de 3.710 pies (1.130 metros) por minuto.

“Lo único que puedo decir es que la pérdida de altura rápida del avión sigue siendo por el momento inexplicada”, dijo el fiscal de Marsella, Brice Robin.

Un portavoz de la Dirección General de la Aviación Civil francesa señaló que nada indica que las condiciones meteorológicas fueran malas en el momento del accidente. “Estaba en el espacio aéreo superior y normalmente las condiciones son buenas”.

El vuelo 4U9525 de Germanwings, filial de bajo costo de Lufthansa, había salido de Barcelona a las 10:01 hora local con destino a Düsseldorf, en Alemania.

Un total de 67 alemanes viajaban en el avión, entre ellos dos bebés y 16 adolescentes que, junto a dos profesoras, regresaban de un intercambio escolar con estudiantes de secundaria españoles.

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáinz de Santamaría, dijo que en la lista de pasajeros había “45 con nombres españoles”. También había varios latinoamericanos, australianos, y marroquíes.

Cinco ministros de los Gobiernos francés, alemán y español, que sobrevolaron el lugar donde cayó el avión, hablaron de imágenes dantescas. “Son imágenes horribles, un drama espantoso”, dijo Frank-Walter Steinmeier, jefe de la diplomacia alemana.

Según el general de la Gendarmería David Galtier, “los restos de cuerpos humanos que hemos visto no son más grandes que una pequeña maleta”.

Entre los miles de pedazos en que quedó reducido el aparato, “solo se ha podido identificar el tren de aterrizaje”, confirmó otro investigador, lo que hace pensar que el avión se desintegró al chocar contra las paredes rocosas.

El aparato no envió una señal de alerta antes de estrellarse, confirmó un portavoz de la Dirección de Aviación francesa. “Fue el controlador aéreo el que lanzó la alerta porque había perdido contacto con el avión” , dijo.

Nave segura. El avión siniestrado, modelo 1990, había sido adquirido primero por Lufthansa y fue traspasado a Germanwings en enero de 2014.

La aerolínea hizo hincapié en que los aviones A320 son seguros y en que el capitán y el otro piloto, ambos formados en Lufthansa, tenían experiencia suficiente.

El A320 es muy similar al Boeing 737. Hay más de 3.600 de ellos en operación en el mundo, según Airbus, que fabrica versiones casi idénticas: los A318 y A319, más pequeños, y el A321, ligeramente más alargado. De estos últimos hay 2.500 en los aires, adicionales a los 3.600 del A320.

Este tiene un buen historial de seguridad, con solo 0,14 accidentes fatales por cada millón de despegues, según un análisis de seguridad de Boeing.

El que quedó destruido ayer tenía 58.300 horas de vuelo con más de 46.700 recorridos. Eso implica un promedio de 5,3 vuelos por día en los 24 años de su existencia, situación que no es inusual para una nave que hace viajes cortos en Europa, pero está en el límite alto de lo que es normal.

Tristeza. En la localidad española de Llinars del Vallés, Barcelona, reina la consternación, dijo el concejal Josep Aixandri por los 16 adolescentes que estuvieron ahí de intercambio.

El grupo alemán había pasado una semana en calidad de intercambio con alumnos del Instituto Giola y se hospedaban en las casas de los estudiantes locales.

Aixandri explicó que los alumnos alemanes provenían de Haltern am See, una pequeña localidad cercana a Düsseldorf, y con unos 20.000 habitantes.

En Haltern, el alcalde Bodo Klimpel dijo que la ciudad vive el “día más negro de su historia”.

Avión
Avión

Testigo. Un testigo que vio el avión poco antes de que se estrellara, afirmó que le sorprendió la poca altitud a la que volaba en una zona tan montañosa.

“Lo único que me extrañó es que a esa altura no iba a poder atravesar la montaña”, relató Sebastien Giroux, en Prads-Haute-Bléone. en una zona “de una hectárea”.

La búsqueda de los restos del avión quedó interrumpida al caer la noche, pero se localizó una de las dos cajas negras del aparato que dará luz sobre qué pudo ocurrir en la cabina de pilotos en los últimos 30 minutos del vuelo hacia Alemania.

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