7 marzo, 2012

París. (AFP). El presidente francés Nicolas Sarkozy entonó el “mea culpa”, hizo confesiones y confirmó que la inmigración es el principal tema de la campaña por su sucesión, en un programa televisivo calificado este miércoles de “ejercicio de justificación” por su adversario socialista François Hollande.

El presidente y candidato, en mala posición en los sondeos sobre intención de voto , contaba para ganar terreno con esa emisión a una hora de gran audiencia el martes por la noche en el canal France 2, a la que seguirá un gran mitin el domingo en la región parisina.

Apremiado por la impopularidad, apostó por un examen de conciencia público sobre el “estilo” de su mandato y algunos de sus actos emblemáticos ante el rechazo suscitado por su personalidad en una parte del electorado.

Calificado de “presidente de los ricos” a raíz de su política fiscal, pero también por haber celebrado su victoria en 2007 en un exclusivo restaurante de los Campos Elíseos rodeado de empresarios, Sarkozy explicó sus errores evocando sus dificultades familiares de la época.

“Mi familia estallaba (...) Una parte de mi cabeza estaba dedicada a otros problemas”, dijo.

Sarkozy se divorció de su esposa Cecilia Ciganer pocos meses después de su victoria en la elección presidencial de 2007. En febrero de 2008 se casó con la ex modelo Carla Bruni.

Fue “una emisión de justificación”, declaró Hollande, al que los sondeos consideran favorito para la elección del 22 de abril y 6 de mayo próximos.

Según las últimas encuestas, Hollande encabezaría los resultados de la primera vuelta y ganaría la segunda con 56% de los votos.

En las cuestiones de fondo, Nicolas Sarkozy confirmó el rumbo derechista de su campaña, abogando por una política de inmigración cada vez más restrictiva. “Tenemos demasiados extranjeros en nuestro territorio”, dijo.

El presidente no sólo cuenta luchar contra la inmigración ilegal, sino también limitar la legal.