27 agosto, 2011
 La salida de Kan se presume que será este próximo lunes. | AFP.
La salida de Kan se presume que será este próximo lunes. | AFP.

Tokio. EFE El primer ministro de Japón, Naoto Kan, anunció ayer su dimisión, tal y como prometió en junio, dejando al país sumido en la reconstrucción tras la tragedia de marzo y a su bloque, el Partido Democrático (PD) , dividido.

Kan anunció que dimitiría tras superar, al inicio de junio, una moción de censura promovida por miembros de su propio partido y la oposición, bajo la promesa de dejar el cargo en cuando tuviera “encauzada” la reconstrucción del país con la aprobación de tres leyes.

Una de las normas, para activar el segundo presupuesto para la reconstrucción, fue aprobada en julio, mientras que las otras dos, una sobre la emisión de deuda para financiar dicha reconstrucción y otra para promover las energías renovables tras el accidente en la central nuclear de Fukushima, fueron ratificadas ayer mismo.

“Ya que se han cumplido los tres requisitos que estipulé, voy a dejar el puesto de presidente del partido, como me comprometí el 2 de junio”, explicó Kan en la reunión de la ejecutiva de su formación.

Kan abandonará también su cargo como primer ministro presumiblemente el lunes, día en el que el gobernante PD convocó a elecciones para que 398 de sus parlamentarios elijan a su nuevo líder.

El PD, que llegó al poder tras ganar las elecciones de agosto del 2009 con una victoria aplastante sobre el Partido Liberal Demócrata, ostenta la mayoría en el Parlamento japonés, de modo que el candidato que salga vencedor se convertirá previsiblemente en el nuevo primer ministro de Japón.

El próximo jefe de Gobierno heredará un país afectado aún por el terremoto y el sunami del 11 de marzo, que dejó más de 20.000 muertos y desaparecidos, una crisis nuclear que aún sigue abierta y el dilema de en qué medida debe depender Japón de la fusión atómica.

Sobre la reconstrucción, el nuevo jefe de Gobierno deberá buscar la fórmula para financiar la reconstrucción sin disparar más el gran déficit y el volumen de deuda pública, que duplica el PIB nacional.