AFP. 22 diciembre, 2020
El presidente Vladimir Putin jugó hockey sobre hielo en en una pista de patinaje al aire libre en la Plaza Roja, en Moscú, el lunes 21 de diciembre del 2020. AFP
El presidente Vladimir Putin jugó hockey sobre hielo en en una pista de patinaje al aire libre en la Plaza Roja, en Moscú, el lunes 21 de diciembre del 2020. AFP

Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó una ley este martes que garantiza inmunidad vitalicia a los exmandatarios del país

El texto, publicado en línea este martes, otorga a los expresidentes y a sus familias inmunidad para que no puedan ser procesados por delitos que hayan cometido.

Con ello, también quedarán exentos de ser interrogados por la policía o por investigadores, así como de registros o arrestos.

Esta legislación forma parte de las enmiendas constitucionales que fueron aprobadas este verano en una votación a nivel nacional que permitió que Putin, de 68 años, pueda permanecer en la presidencia hasta el 2036.

Hasta ahora, los expresidentes solo eran inmunes por delitos cometidos mientras estuvieran en el cargo.

Aún así, esta inmunidad puede quedar anulada si el exgobernante es acusado de traición o de otro delito grave y los cargos son confirmados por el Tribunal Supremo o el Tribunal Constitucional.

Además, Putin también rubricó una legislación este martes para otorgarle una plaza vitalicia a los expresidentes en el Consejo de la Federación, un cargo que también provee inmunidad procesal.

El mes pasado, los proyectos de ley pendientes dieron lugar a rumores de que el presidente pensaba dejar el cargo, algo que el Kremlin negó, afirmando que Putin se encontraba en buena salud.

Información confidencial

El martes, la Cámara Baja de la Duma aprobó en tercera lectura una legislación para hacer que la información sobre los empleados del sistema judicial, el refuerzo de la ley y organismos militares y reguladores sea confidencial.

Ese proyecto aguarda ahora la firma de Putin para convertirse en ley, un paso que está considerado como una formalidad.

El lunes, el opositor Alexéi Navalni afirmó desde Alemania que telefoneó a un supuesto agente de seguridad y lo engañó para que admitiera que los servicios secretos (FSB) intentaron matarle en agosto, envenenándolo.

Según Navalni, obtuvo el número de teléfono del agentepor medio de archivos filtrados y registros de viajes.

El opositor publicó la supuesta dirección y teléfono del agente, algo que, en virtud de la nueva legislación, sería ilegal.