Por: AFP.   10 septiembre
El conservador Sebastián Kurz y el líder del Partido de la Libertad, Heinz-Christian Strache (izquierda), anunciaron su gobierno de coalición el 16 de diciembre del 2016

Viena. El vicecanciller austriaco, Heinz-Christian Strache, dirigente del partido de extrema derecha FPÖ, propuso el lunes formar un bloque común en el Parlamento Europeo con el partido del primer ministro húngaro, Víktor Orban.

“¡Invito con mucho gusto al primer ministro húngaro, Víktor Orban, y a su partido, Fidesz, a trabajar juntos en el futuro en un bloque común de la UE!”, escribió en Facebook Heinz-Christian Strache, jefe del Partido de la Libertad (FPÖ).

Strache y otros miembros del FPÖ son, al igual que Orban, partidarios de una línea dura contra los migrantes que llegan a Europa, pero el FPÖ se sienta actualmente con otros partidos de extrema derecha dentro del grupo Europa de las Naciones y de las Libertades (ENL).

El Fidesz de Víktor Orban es miembro del Partido Popular Europeo (PPE), la principal formación en la Eurocámara, que reagrupa a la derecha y al centro-derecha, incluidas las formaciones de la canciller alemana, Ángela Merkel, y del presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker.

La oferta de Strache, quien participa en el gobierno de coalición dirigido por el conservador austriaco Sebastián Kurz, llega un día antes de que Orban pronuncie un discurso ante el Parlamento Europeo para defender su gobierno, cuestionado en un informe de la eurodiputada Judith Sargentini (Verdes).

Los eurodiputados deberán pronunciarse sobre la activación de la fase preliminar del Artículo 7 del Tratado de la Unión Europea, sobre el respeto del Estado de derecho, contra Hungría.

Este procedimiento, que hasta ahora solo se ha activado contra Polonia, podría llevar a una suspensión de los derechos de voto de Hungría en el seno de la Unión Europea (UE). El debate tendrá lugar el martes por la tarde en Estrasburgo y la votación, el miércoles.

Aunque la política de Víktor Orban suscitó numerosas críticas, fue aplaudida por partidos antiinmigración o críticos con la UE de otras partes de Europa.