Víctor Hugo Murillo S.. 29 noviembre, 2019
Seguidores de Luis Lacalle Pou festejaron el triunfo electoral este jueves 28 de noviembre frente a la sede del Partido Nacional en Montevideo.
Seguidores de Luis Lacalle Pou festejaron el triunfo electoral este jueves 28 de noviembre frente a la sede del Partido Nacional en Montevideo.

La última elección presidencial de este 2019 la ganó Luis Lacalle Pou, un exsenador y exdiputado quien a partir del 1.° de marzo venidero ejercerá la Presidencia de Uruguay. Su victoria en la segunda ronda, que tuvo lugar el 24 de noviembre, marcará el regreso del centroderecha al poder y del Frente Amplio (centroizquierda) a la oposición.

La contienda en las urnas también implica un reacomodo de fuerzas en América Latina: al otro lado del río de la Plata, Argentina se desplazará hacia la izquierda cuando el peronista Alberto Fernández asuma las riendas este 1.° de diciembre; en El Salvador, la izquierda aglutinada en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) fue desalojada del poder tras sufrir una contundente derrota en las urnas a manos del centrista Nayib Bukele.

El subcontinente fue un escenario de una serie de comicios que significaron, en varios países, un desplazamiento del péndulo político-ideológico. Eso sí, en Bolivia, la situación está en suspenso. Los comicios del 20 de octubre, que otorgaron una polémica victoria y reelección al izquierdista Evo Morales fueron anulados y el país irá nuevas votaciones (la fecha no se ha definido). Morales no estará en la liza, pero sí su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Antes, otras convocatorias a las urnas ratificaron esa tendencia.

Tal fue el caso de Ecuador, donde si bien Lenín Moreno, aliado del presidente Rafael Correa, venció en abril del 2017, terminó rompiendo con su antecesor. La orientación izquierdista y con fuerte énfasis estatizante dio paso a una administración de centroderecha y abierta a una mayor participación del mercado.

Y en octubre del 2018 Brasil eligió al ultraderechista Jair Bolsonaro, quien cerró el paso a un posible regreso de la izquierda del Partido de los Trabajadores, echado del palacio de Planalto luego de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, heredera política de Luiz Inácio Lula da Silva.

Ahora sí, vamos a lo que pasó en Uruguay.

¿Por qué perdió el Frente Amplio?

Un factor que debe tomarse en cuenta es el desgaste de 15 años de ejercicio del gobierno. El Frente Amplio venció con holgura en las elecciones del 2004 al punto de que Tabaré Vásquez conquistó la presidencia sin necesidad de una segunda ronda al conseguir 51,67% de los votos válidos.

Cinco años después, el oficialismo volvió a imponerse con José Pepe Mujica como candidato. En la primera vuelta, este obtuvo 47,96% de los sufragios, por lo cual la contienda se decidió en un balotaje.

Con Vásquez otra vez aspirante presidencial, en el 2014, el 47,81% que logró en la primera vuelta de elecciones obligó a una segunda ronda en la cual Vásquez derrotó a quien lo sucederá en el cargo: Luis Lacalle.

En la primera ronda que se llevó a cabo el 27 de octubre, el postulante del Frente Amplio, Daniel Martínez, atrajo el 39,2% de los sufragios.

Luis Lacalle Pou, heredero de una familia política

Hubo otros factores que incidieron en la derrota de Martínez:

√ El deterioro de la seguridad, que se reflejó en un incremento el índice de homicidios, que subió 48% en el 2018 y llevó la tasa a 11,8 por cada 100.000 habitantes.

√ El desempleo de 9,8% de la población económicamente activa es el más alto desde el 2007.

√ La economía está en una fase deprimida y el crecimiento estimado por el gobierno será de solo 0,6%. El déficit fiscal asciende a 4,9% del producto interno bruto (PIB).

¿ Cuáles serán las prioridades del gobierno de Lacalle?

Lacalle, quien llegará a la presidencia con el apoyo de su Partido Nacional, el Partido Colorado (liberal) y dos agrupaciones pequeñas de derecha,ya anunció como una prioridad enderezar el rumbo de la economía del país suramericano.

En su programa contempla la reducción del faltante de las finanzas públicas, lo que incluye el recorte de la planilla estatal para ahorrar $900 millones en cinco años y abrir el monopolio de la importación y distribución de combustibles con el fin de abaratar el costo.

Hace énfasis en que el saneamiento de las finanzas debe pasar por el ahorro y nunca por vía del aumento de impuestos pues la carga tributaria es “exagerada”. No obstante, su principal asesora económica, Azucena Arbeleche, advirtió de que al presente no hay condiciones para bajar los tributos porque las finanzas públicas están mucho peor que cinco años atrás.

La declaratoria de emergencia para enfrentar el deterioro de la seguridad ciudadana es otro asunto clave para el próximo gobernante.

¿Cómo quedaron las cuotas de poder en el Congreso?

En Uruguay, el Congreso está constituido por dos cámaras: Diputados y Senado.

De los comicios de octubre emergió un Parlamento en el cual ninguna fuerza política tendrá la mayoría absoluta, por lo que Lacalle deberá negociar el apoyo de otras agrupaciones, además del Partido Nacional.

Uruguay: ningún partido dominará el Congreso

Según los resultados preliminares, en el Congreso uruguayo no habrá una fuerza con mayoría absoluta

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FUENTE: Diario El País/Uruguay.    || J.C. / LA NACIÓN.

En la Cámara de Diputados, donde hay 99 curules, el Frente Amplio tendrá la bancada más fuerte: 42 miembros. El Partido Nacional contará con 30, pero su coalición con el Partido Colorado, Cabildo Abierto, Partido Independiente y Partido de la Gente podría significar 56 votos y, por ende, el control.

En el Senado, de 30 integrantes, también el Frente Amplio es la primera minoría: 13 bancas. Pero una eventual alianza de los partidos Nacional, Colorado y Cabildo Abierto sumaría 17 escaños.