AFP. 24 enero
Un grafiti en repudio al presidente Nicolás Maduro, este jueves 24 de enero del 2019 en Caracas.
Un grafiti en repudio al presidente Nicolás Maduro, este jueves 24 de enero del 2019 en Caracas.

Bruselas. La Unión Europea (UE) mostró una extrema prudencia sobre la actitud a adoptar en la crisis venezolana, que evoluciona rápidamente, intentando no quemar una iniciativa de diálogo en un país con una fuerte comunidad de europeos.

Ni a favor, ni en contra, ni todo lo contrario. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en nombre de los 28, urgió a escuchar el “llamado masivo a la democracia” del pueblo de Venezuela y pidió “elecciones libres”, pero no reconoció a Juan Guaidó como presidente interino.

“La UE no reconoce los gobiernos, solo los Estados”, argumentó la vocera de la diplomacia comunitaria, Maja Kocijancic.

Pero, como confiesa un diplomático europeo, “la declaración de Mogherini es lo máximo que se podía hacer” unánimemente a nombre de los 28.

A diferencia de Estados Unidos, que reconoció en menos de 30 minutos la autoproclamación de Guaidó, los europeos tardaron en fijar su posición, que llegó después que el presidente del Consejo Europeo, Donald, Tusk, los urgió a unirse “en apoyo a las fuerzas democráticas”.

“La postura europea es bastante razonable” vista la situación “confusa” y “cambiante”, dijo el investigador del Real Instituto Elcano, Carlos Malamud, para quien “tener la cabeza fría y favorecer las posturas más dialogantes en ambos sectores no es una mala posición”.

“Nuestra posición es más matizada porque el contexto impone la prudencia”, explicó el diplomático europeo. Y todo ello pese a que Estados Unidos “había informado previamente de su decisión” de reconocer a Guaidó, reveló otro diplomático europeo.

Muestra de los difíciles equilibrios en el seno de la UE, el canciller español, Josep Borrell, se mostró molesto este jueves por el “protagonismo” que quieren tener “algunos” tras un tuit del presidente francés, Emmanuel Macron, en que calificaba de “ilegítima” la elección del mandatario Nicolás Maduro.

Posiciones diversas

Sin embargo, esa prudencia no evita las manifestaciones individuales de altas autoridades europeas:

◊ El presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, llamó este jueves a la salida de Maduro, y expresó su apoyo al opositor Juan Guaidó, “el único interlocutor institucional en Venezuela”.

“¡Frente al descontento general, Maduro tiene que irse ya!”, aseguró en un comunicado, en el cual anunció que la Eurocámara, que no participa en la toma de decisiones de los 28 países de la UE cuando fijan sus posiciones, debatirá la próxima semana la situación en Venezuela.

El político italiano, un tradicional crítico del mandatario, aseguró que “el pueblo venezolano está harto del régimen ilegítimo de Maduro, que nunca ha ganado la presidencia en unas elecciones libres y justas, agarrándose al poder y encarcelando a la oposición”.

◊ El ministro de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Hunt, aseguró el jueves que Reino Unido no considera a Nicolás Maduro como el “líder legítimo” de Venezuela y se suma a los países que como Estados Unidos apoyan la reivindicación del opositor Juan Guaidó.

El presidente Nicolás Maduro agitaba una bandera mientras les hablaba a sus simpatizantes, el miércoles 23 de enero del 2019, desde un balcón del palacio de Miraflores, en Caracas.
El presidente Nicolás Maduro agitaba una bandera mientras les hablaba a sus simpatizantes, el miércoles 23 de enero del 2019, desde un balcón del palacio de Miraflores, en Caracas.

“Estamos extremadamente preocupados por la situación en Venezuela, pero está claro que Nicolás Maduro no es el líder legítimo” del país, afirmó en un comunicado difundido por el ministerio.

◊ España, en cambio, sigue apegada a la línea del bloque comunitario, pero el gobierno de Pedro Sánchez enfrenta presiones en sentidos opuestos.

Unos, los conservadores del Partido Popular y de Ciudadanos le reclaman el reconocimiento del presidente encargado Guaidó. Otros, Podemos, denuncian un “golpe de Estado” contra el régimen de Maduro.

Entre las razones de la posición cautelosa están la falta de consenso en la UE, la voluntad de evitar una posición injerencista y de defender los intereses económicos y los ciudadanos españoles en Venezuela.

Pero también la propia coyuntura política de España, señala Anna Ayuso, investigadora principal para América Latina en el centro de estudio de asuntos internacionales CIDOB de Barcelona, “Venezuela, desde hace años, se ha convertido en un tema de política interna” en España.

Mantener línea abierta

Desde la muerte de 125 personas entre abril y julio del 2017 en manifestaciones opositoras y la posterior elección de una Asamblea Constituyente (oficialista), la UE siempre se ha resistido a romper los canales de comunicación con Maduro, pese a adoptar incluso sanciones.

Aquella vocera comunitaria, que respondió en rueda de prensa a 17 minutos sobre Venezuela, confirmó que la opción de promover un grupo de contacto internacional para lograr una solución negociada “sigue sobre la mesa, pero se centra ahora en la situación actual”.

Para Malamud, si la UE “reconoce a Guaidó como la única autoridad legítima de Venezuela, eso supone romper todos los puentes con el chavismo” y recuerda que la falta de diálogo entre gobierno y oposición complicó la “salida de dictaduras” en Egipto y Libia.

El también catedrático de la universidad española UNED considera como “una solución posible” ese grupo de contacto y asegura que, ante la polarización lógica de los países americanos a favor o en contra de Maduro, la UE podría apoyarse en socios como México o Uruguay, que tienen “una posición intermedia”.

La UE monitorea la situación, máxime cuando Maduro cuenta con el apoyo del Ejército y la oposición convocó una gran marcha para inicios de febrero.

(Video) Júbilo de opositores venezolanos por autoproclamación de Guaidó

El bloque previno a Caracas contra el uso de la fuerza y “su posición podría evolucionar”, indicó un diplomático.

El agravamiento de la crisis en Venezuela podría llegar a la mesa de la reunión informal de cancilleres europeos la próxima semana en Bucarest, en un contexto de presión para que la UE reconozca a Juan Guaidó como presidente, planteada por el centroderecha del bloque.

El jefe de filas del PPE (derecha) en la Eurocámara, Manfred Weber, aseguró que su grupo “reconoce” al opositor como “presidente interino”. “La semana que viene pediremos en la Eurocámara que la UE lo reconozca oficialmente también”, agregó.