AFP. 23 enero
Marine Le Pen participa en una sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea Nacional en París, el 23 de enero del 2019. Foto: AFP
Marine Le Pen participa en una sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea Nacional en París, el 23 de enero del 2019. Foto: AFP

París. La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, y su sobrina y exdiputada, Marion Maréchal Le Pen, multiplican sus viajes al extranjero con el fin de ganar adeptos a sus tesis nacionalistas a pocos meses de las elecciones europeas.

Marine Le Pen, presidenta de Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), el nuevo nombre del Frente Nacional, dio el lunes una conferencia ante la fundación Spinoza en Suiza, donde denunció "una sumisión al multiculturalismo que fracasó por todas partes" y defendió "la herencia de Jerusalén y de Roma, de Atenas y de Constantinopla".

Por su parte, Marion Maréchal Le Pen, por su parte, busca hacer política sin hacer sombra a su tía. El martes viajó a Oxford, en Reino Unido, y prometió que después iría a Rusia.

La exdiputada de 29 años, convertida en directora de un instituto de ciencias políticas, habló ante el club de debates de la prestigiosa universidad de Oxford, donde ya estuvo en el 2015 su tía.

Comparó a los "chalecos amarillos" franceses con los militantes británicos pro-brexit y apeló a la formación de una "nueva élite" capaz de conectarse con el pueblo.

En febrero del 2018, la nieta del cofundador del Frente Nacional (FN) Jean-Marine Le Pen, ya hizo un destacado discurso ante la flor y nata conservadora estadounidense en Washington, donde deseó devolver a Francia “su grandeza”, retomando el eslogan del presidente estadounidense Donald Trump (“Make America Great Again”).

Marion Maréchal vive, según la prensa italiana, con un teórico de La Liga, partido de extrema derecha que dirige el ministro italiano del Interior Matteo Salvini, gran aliado del Agrupación Nacional. La pareja participó en julio en una velada de reflexión titulada "Las invasiones bárbaras, soberanía y poder" en la costa ligur (norte).

En Francia, en cambio, permanece discreta y prometió no comentar más la actualidad. Aunque no pudo resistirse a hablar en noviembre sobre los "chalecos amarillos", un movimiento de protesta que sacude a Francia desde el 17 de noviembre del 2018.

Marion Marechal aspirar a reunir a los partidos de derecha y de extrema derecha en un "gran movimiento conservador".

"Maréchal mantiene viva la llama. Si quiere volver a la política, no puede atrincherarse detrás de los cursos de su escuela”, explica el politólogo Jean-Yves Camus.

Pero en una entrevista en un canal de televisión francés, Marion Maréchal había explicado que "nunca entraría en el juego de un conflicto" con su tía.

Una manera de no inmiscuirse en la campaña de las elecciones europeas. Las conferencias en el extranjero “me [permiten] hablar de política sin entrar en el debate nacional”, explicó el lunes el diario Le Figaro.

Marine Le Pen busca aprovechar la llegada al poder de partidos nacionalistas aliados en varios países de Europa (Italia, Austria, etc.) para apoyar su campaña.

Sus viajes alimentan "la idea, importante para el AN, de que un gran viento nacionalista sopla a través de Europa", según Camus.

Sin embargo, “el desafío de la recomposición en el parlamento europeo no va a solucionarse con viajes”. Dependerá sobre todo de la salida de los eurodiputados británicos, “que forzarán a los polacos a reposicionarse”, añade.

Marine Le Pen quiere formar al menos una minoría de bloqueo en Estrasburgo para cambiar la Unión Europea "desde dentro", sin salir del euro por el momento.

Para ello, se reunió en octubre en Roma con su aliado Matteo Salvini, hombre fuerte del gobierno italiano, con el que podría celebrar a principios de febrero un mitin común en Milán.

También viajó en noviembre a Bulgaria y en diciembre a Bruselas junto a Steve Bannon, exestratega de Donald Trump.

Marion Maréchal prevé por su parte dar un discurso a finales de febrero en San Petersburgo, en Rusia.