Josué Bravo, Esteban Oviedo. 18 enero
16-01-2019. El exmagistrado judicial nicaragüense, Rafael Solís Cerda, durante la entrevista exclusiva con La Nación.
16-01-2019. El exmagistrado judicial nicaragüense, Rafael Solís Cerda, durante la entrevista exclusiva con La Nación.

Esta es la última entrega de la entrevista a Rafael Solís Cerda, exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua que está, desde el 7 de enero, en Costa Rica, en donde renunció al cargo denunciando una dictadura de parte de Daniel Ortega y de su esposa, Rosario Murillo.

En esta parte de la conversación, él deja claro que la pareja presidencial no renunciará al poder y explica, a su juicio, las opciones que quedan.

¿Usted se arrepiente de algo?

Bueno, en la vida no puedes vivir arrepintiéndote de decisiones que las tomaste cuando eras idealista, estudiante que integró el Frente Sandinista, que combatió contra la dictadura de Somoza y, después, quedarme dentro de ese partido.

“Sin embargo, en esta última parte, hay algunas decisiones en las que uno puede decir, bueno, me equivoqué, pues como la reelección presidencial, a lo mejor fue un error. Ojalá que en Nicaragua vaya a quedar establecida en un futuro la no reelección.

No me arrepiento de haber sido sandinista, porque no voy a renegar lo que ha sido mi vida. Fueron 43 años bien importantes (de militancia), tengo 65 años y ahora no voy a aparecer diciendo ‘estoy arrepentido de haberme integrado al Frente Sandinista’.

“Una discusión de otra naturaleza es si pude haber renunciado o no antes, o en qué momento pude haberlo hecho. Yo siento que lo hice en un momento importante. No me siento traidor, no me siento que estoy huyendo de un barco que se está hundiendo”.

¿Ve lejana una salida la crisis de Nicaragua?

Creo que este es un proceso que va tomar su tiempo en Nicaragua de diálogo, ojalá que entre todos los sectores, para buscar una solución de carácter político a esta crisis y no, como lo señalo en la carta (de renuncia), de generar mayor actos de violencia cuando la situación económica se pueda empeorar y que pueda llevarnos a última instancia a una guerra civil que nadie la quiere y nadie la desea en el país.

¿Por qué puede ocurrir una guerra civil?

Porque ya estamos cansados de guerra. Nicaragua es un país que ha vivido ciclos de violencia cada tantos años, no desde la época de Somoza, sino de siglos antepasados desde la independencia. Entonces, tampoco creo yo que voy a ponerme ahorita en una situación a, digamos, a querer lavarme las manos y a condenar todo lo que ha sido mi vida por decisiones que pude tomar o no con alguna antelación.

“Creo que también uno es responsable de sus propios actos y debe de asumir sus responsabilidades. Creo que, cuando ya tomé la decisión, lo hice ya consciente y con la esperanza y la convicción de que a lo mejor esta decisión pudiera evitar en el futuro que haya más muertos en Nicaragua; que puedan reflexionar el presidente, la vicepresidente y los que los rodean y digan, estamos aceptando una salida a lo que ocurre en Nicaragua.

Yo no pretendo ni tengo la autoridad de decir ahora me voy a la oposición cuando los que pusieron los muertos fueron los opositores jóvenes del bloque azul y blanco.

“La crítica que hice fue con buena intención, no solo para que llegara al sandinismo, sino a ellos dos (Ortega y Murillo) y que, de alguna menara, generara reflexión en el país que no podíamos seguir como todo mundo piensa que todo está normal y que, en el 2019 siguiera con normalidad.

“Sí, tal vez ese fue un pequeño grano de arena que puse, pero no quiero dimensionarla porque siento que algunos desde la oposición también la han sobredimensionado.

Tampoco digo que no fuera un acto de importancia que un magistrado de la Corte Suprema con tantos años dentro del sandinismo, presentara su renuncia”.

Pero, un funcionario de su envergadura es el primero que presenta su renuncia Ortega…

Sí, soy el primero que lo hago, pero eso no significa que vaya ahora a decir ´pues voy a ingresar a la oposición’, no lo pretendo y sé que hay mucha gente ahí que hasta desconfía de mi renuncia o me tira duro y dice barbaridades mías en las redes sociales.

Hasta dicen que su renuncia puede ser compadre hablado con Ortega…

Sí, en Nicaragua se dice de todo. Ya ves que están diciendo que no la he mandado (la renuncia a la Asamblea Nacional), cuando sí la mandé y la hice pública y renuncié hasta con anticipación.

“Legalmente, la Asamblea tendría que aprobármela, pero yo dije que independiente que me la aprueben o no, yo renuncio”.

Dicen diputados sandinistas que usted no cumplió con el trámite de presentar la renuncia a la primera secretaría del parlamento, como corresponde.

Yo la hice, la mandé y la hice pública. La mandé al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo. Es un formalismo que no cabe, yo ya renuncié, mi renuncia es cierta y no es juego. Sí tomé mi decisión de renunciar y no hay vuelta para atrás.

Managua 5 de julio del 2013. La pareja presidencial (Rosario Murillo y Daniel Ortega) y el magistrado de la Corte Suprema de Justicia Rafael Solis antes de partir hacia Masaya en el repliegue, una actividad partidaria del FSLN. Foto LA PRENSA\Manuel Esquivel
Managua 5 de julio del 2013. La pareja presidencial (Rosario Murillo y Daniel Ortega) y el magistrado de la Corte Suprema de Justicia Rafael Solis antes de partir hacia Masaya en el repliegue, una actividad partidaria del FSLN. Foto LA PRENSA\Manuel Esquivel

¿Por qué le envía la renuncia a Ortega y a Murillo?

Porque ellos son el presidente y la vicepresidente de la República.

Pero, su cargo y su renuncia le corresponde al parlamento.

Claro, pero una cosa es la formalidad y otra cosa la cuestión política. En el caso nuestro, se juntan las dos cosas. Cuando me preguntabas vos que yo estoy renunciando en mi carácter de magistrado y en mi carácter de militante del Frente (Sandinista), entonces la mía es también una renuncia política, no solo jurídica.

Si usted hubiese fallado contra su conciencia (un caso judicial contra un opositor), lo habría hecho cómplice .

Claro, no lo hubiera hecho.

Entonces, ¿quienes se quedaron allá?

Vamos a esperar como fallan.

¿Están siendo miembros del Frente Sandinista cómplices?

Hay magistrados de ambos partidos en la Corte.

¿Y los jueces?

Es más difícil y yo no he querido asumir una posición en contra de los jueces por distintas razones. Pudo haber habido mucha presión sobre ellos. Hay una serie de factores que no me dan a mí la certeza pues, como para emitir un criterio como sí lo pueden emitir personas de la oposición con relación a los jueces que han estado dictando sentencia.

Entonces ¿cómo es esa operación política en la Corte?

Porque cada juez tenía su visión de cada caso (de juicio político contra opositores). Hubo caso en que sí efectivamente hubo asesinato de algunas personas que eran sandinistas y estaban con mayor fuerza, en algunos tranques otras personas opositoras los pudieron haber matado.

“Entonces, es difícil decir este juez falló mal porque lo condenó por homicidio o por asesinato a este muchacho. Yo, para serles bien honesto, no tuve la oportunidad y ni la he tenido de analizar cada uno de los juicios que se han llevado.

“Obvio que la hubiera tenido cuando llegaran a casación, de alzada, en la instancia que me corresponde. Por eso no he querido emitir un juicio en contra de los jueces del Poder Judicial.

“Ellos en algunos casos pudieron comprobar los hechos que se dieron y considerar que eran delitos, en otros casos los jueces pudieron considerar que no existían tales delitos sino que hubo obstrucción de la vía pública.

“Pudo haber habido mucha presión sobre ellos, hay una serie de factores que no me dan a mí la certeza pues, como para emitir un criterio como sí lo pueden emitir personas de la oposición con relación a los jueces que han estado dictando sentencia”.

Volvamos a lo político. Usted decide renunciar y decide hacer pública la renuncia. Quienes no renuncian en cualquier esfera, judicial, legislativa, partidaria, ejecutiva, ¿están siendo cómplices?

Yo diría que eso no es tan así. Es muy difícil, fijate que ni siquiera la Comisión Interamericana de Derechos Humanos habla de complicidad en el caso de los funcionarios públicos.

Pero estamos en lo político, no en lo judicial

Pero aun en lo político, es que vos para ser cómplice de una actividad tenés que tener algún grado de involucramiento en la misma.

Hablemos de cómplice de la concentración de poder en una persona

Bueno, pero eso ya es una discusión de otra naturaleza porque son ya valoraciones políticas de otro tipo que no constituyen una complicidad, si las elecciones fueron dadas con todas las garantías, si los abusos de poder se produjeron después. Yo no veo esa complicidad desde el punto de vista aún político como lo querés decir vos.

“Creo yo que cuando ya se cometen hechos que sí pueden ser de otra naturaleza y vos ser partícipe de los hechos y colaborar, porque el cómplice no es el autor, el cómplice es cuando de uno u otra forma ayuda a que un hecho delictivo se produzca aun en hechos políticos, y el encubridor es el que los encubre, eso tenés que analizarlo caso por caso.

“Si uno ve en Nicaragua y dijera que todos los funcionarios públicos, todos los sandinistas que están en el partido y que continúan en el partido son cómplice de esta situación, me parece que lo que vas a hacer es agravar la situación porque no vas a dejar abiertas puertas para que uno pueda decir: bueno, si de todas maneras ya me estás condenando para qué me voy a ir si ya estoy condenado. Creo que son juicios a priori que no contribuyen a la solución del problema, sino que más bien lo pueden agravar”.

¿En su renuncia pesó alguna presión de los Estados Unidos?

No, eso ya son las campañas de las redes sociales que dicen que renuncié porque iba a ser sancionado, que si renuncié porque tuve algún tipo de vinculaciones con ellos, que si renuncié por cualquier otra razón.

Mi renuncia es estrictamente personal y motivada por razones del orden político, obviamente del orden de mi conciencia, del orden moral y del orden de también ver cerradas las puertas a una salida que para mí todavía se debiera de dar en Nicaragua que es la salida política.

¿Y qué ha pasado en su vida después de la renuncia?. Se conoció que la policía allanó su oficina, ¿lo han amanezado de muerte?, ¿qué ha pasado con su familia?

Bueno de eso no quiero hablar. Mi decisión fue totalmente personal .

¿Presiones personales ha tenido?

He visto lo que se dice en redes sociales.

¿Le ha llamado Ortega reclamando por su renuncia?

No, pero es obvio que no están contentos por mi renuncia por toda la campaña que (el gobierno y el Frente Sandinista) han montado en contra de mí. Eso sí yo sabía que era de esperarse, que no iban a estar contentos con mi renuncia.

¿Por qué elige a Costa Rica para exiliarse, si es un país (geográficamente) muy cercano a Ortega?

Bueno, eso es algo que alguna gente me dice. Yo más bien le quiero agradecer al pueblo, al gobierno de Costa Rica la actitud que han tenido con la gran cantidad de nicaragüenses que nos hemos venido para acá.

“Yo he tenido vínculos de familias que viven aquí muy cercana conmigo, estudios que hice aquí en mi época universitaria (en los años 70), relaciones con distintas personalidades. Es un país muy cercano con nosotros y es donde sentía que el derecho a lo que vaya a decidir en el futuro a pedir asilo, refugio o el estatus que fuera porque todavía no lo he decidido, estoy en el periodo de 90 días de haber entrado al país.

“Sí es un derecho que es muy respetado en este país y es un país donde ha habido esa solidaridad para con Nicaragua y la hubo en la época que estuvimos luchando contra Somoza.

“Ahora es obvio que no va ser de la misma naturaleza, pues no creo que Costa Rica tenga una intervención como en la época de Somoza. Pero sí, como gobierno, ha tenido una posición política muy clara con relación a lo que ha sucedido en Nicaragua y eso es algo que hay que destacarlo. Entonces sí me dio bastante seguridad el hecho de hacerla (carta de renuncia) en Costa Rica”.

¿Cree que su presencia puede resultar incómoda para el gobierno de Costa Rica?

Pues hasta ahora he tenido más bien relaciones alrededor de mi seguridad con personas que más bien se han preocupado por mi seguridad en este país, pero no he tenido (reunión con el gobierno de Costa Rica) porque no he presentado solicitud oficial de un carácter o del otro.

“Por lo que ha sido la posición histórica de Costa Rica con relación a estas situaciones, no solo en Nicaragua sino hacia una cantidad de países, no creo que vayan a asumir una actitud negativa”.

¿Pensó en asilarse en Estados Unidos o México?

No porque lo que están diciendo en las redes casualmente quienes quieren perjudicarme es eso, que me fui para Estados Unidos. Fueron ustedes los que sacaron que yo estaba en Costa Rica porque lo vieron en Migración, pero no pensé en irme a Estados Unidos y no he ido a Estados Unidos. Sí en México tuve pensando, es un país más largo de Nicaragua. Sin embargo, México es un país reconocido por respetar el asilo político.

Si tuviera que enviar un mensaje a todas las personas en posición de autoridad en Nicaragua con Ejército, la Policía, Poder Judicial, partidarios sobre cómo enfrentar esta concentración de poder y esta crisis, ¿cuál sería?

Mi mensaje es el diálogo, hay que reanudar el diálogo, hay que presionar por una salida política, hay que hacerlo ver pues desde distintas instancias.

“En algunos casos habrá renuncias, en algunos casos hay personas que están bien y están muy cerradas en sus posiciones políticos en relación a ellos dos (Ortega y Murillo) y esa es su posición, a lo mejor no van a cambiar de criterio por el hecho que yo haya renunciado y haya hecho estas reflexiones con lo que sucede en el país.

“Pero creo que si el país sigue por este curso efectivamente vamos mal, no vamos a una solución que le permita a Nicaragua vivir en paz, en reconciliación, democracia y en justicia; sino lo que va haber es un deterioro acelerado de la situación y de todo lo que va significar la economía también con menos inversión, más pobreza, mayor desempleo, más posibilidades de que la gente vuelva otra vez en el futuro a las calles por falta de trabajo y que vuelva otra vez a haber represión.

“Y posibilidad incluso de que la gente diga aquí no hay salida, la única es la otra que es la que nadie quiere que es buscar como armarnos e ir a una guerra civil que nadie la desea”.

¿Deben de renunciar Daniel Ortega y Rosario Murillo?

Esa es una pregunta que mucha gente se la ha hecho como una exigencia. Yo creo que en el comienzo del diálogo cuando los muchachos se la plantearon como una exigencia en la primera reunión, cuando los muchachos dijeron aquí no venimos a discutir más que su renuncia, su salida, usted tiene que irse; comenzaron enfocando el problema por el final, no por el principio porque. Sentaron una posición de entrada alrededor de una percepción que tenían ellos de que la renuncia era la única salida a la crisis que el país tenía.

“Eso estuvo planteado por unos días, después se cambió al adelanto de las elecciones que fuera por la vía electoral, que la población decidiera si él continuaba o no, que me parece es la posición que tiene más fuerza ahora aún dentro de la oposición.

“Siempre habrán personas que te digan no aún dentro de la oposición, de no ir al diálogo y pedir la renuncia de ellos y la creación de un gobierno provisional, pero yo creo que ellos no están renunciando. Si me preguntas mi opinión personal, obviamente no están renunciando.

¿Pero deberían?

No es algo viable (de parte de Ortega y Murillo) que vayan a renunciar, eso lo sabe una persona que sea nicaragüense. Creo que solo el hecho de reinstalar el diálogo nacional y considerar una serie de opciones del orden político incluido el adelante de elecciones, la liberación de presos políticos, la reanudación de las libertades de expresión y de manifestación, el cese de la represión de los grupos que se han armado, van a ser avances muy importantes en el país que (en vez de) comenzar a plantearle la renuncia.

¿Los paramilitares deben ser desarmados por el Ejército?

Yo he sido de ese criterio y en mi carta (de renuncia) lo señalo. Según la Constitución, las únicas fuerzas armadas en Nicaragua son el Ejército con armas de guerra, para defender la soberanía del país, y la Policía para resguardar el orden publico de carácter interno.

¿Y el papel del Ejército cómo lo valora?

Ha mantenido un papel de neutralidad, no se ha involucrado en la crisis a pesar de lo que se ha dicho.

“No he tenido yo información que haya tomado participación. En ese sentido creo que fueron muy prudentes. Como habló el (ex) general (Humberto) Ortega en una las primeras entrevistas que se dieron, el Ejército tenía la obligación constitucional de proceder al desarme y eso es algo que todavía está por verse si se va o no hacer. Puede ser que sí, pueda ser que tome tiempo. Pero hay que ponerle fin a la existencia de grupos armados en el país, eso no contribuye a que pueda haber una solución política.

La existencia de esos grupos armados (fuera de la ley) es una responsabilidad del gobierno...

Claro

¿Cómo vive alejado del poder?

Nunca he sido enamorado del poder y no creo que me haya dado por ahí. La realidad que mi renuncia es mi renuncia y ya salí del poder. Claro, tengo que ver cómo me acomodo ahora en mi vida.