8 diciembre
El presidente hizo el anuncio al hablar con reporteros en la Casa Blanca antes de partir hacia Filadelfia para asistir al tradicional juego de fútbol americano entre los equipos del Ejército y la Marina.
El presidente hizo el anuncio al hablar con reporteros en la Casa Blanca antes de partir hacia Filadelfia para asistir al tradicional juego de fútbol americano entre los equipos del Ejército y la Marina.

Washington.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que su asesor más cercano, John Kelly, actual secretario de la Casa Blanca, dejará su cargo a fin de año.

"John Kelly se irá a fin de año", dijo Donald Trump a periodistas en la Casa Blanca antes de dirigirse a Filadelfia para asistir al partido de fútbol americano entre el Ejército y la Armada. Agregó que el nombre de su sucesor se anunciará en los próximos días.

Se rumoreaba desde hacía días que Kelly, un general retirado de la Infantería de Marina, saldría del gobierno, en medio de reportes de que su relación con Trump se había deteriorado.

Según se informó, la noticia estaba programada para ser divulgada el lunes, pero el presidente hizo el anuncio de manera improvisada, hablando con los periodistas en el jardín de la Casa Blanca.

Algunos demócratas incluso sugieren que Trump programó el anuncio para desviar la atención de los informes legales que comenzó a presentar el viernes el fiscal especial que investiga la injerencia rusa en las elecciones del 2016.

Su cargo será ocupado por un jefe de personal interino hasta que se encuentre un sucesor definitivo, dijo el presidente.

(Video) Secretario general de la Casa Blanca deja su cargo a fin de año

"Ha estado conmigo casi dos años, entre dos posiciones", afirmó Trump. "Aprecio mucho su trabajo".

Kelly se desempeñaba como secretario del Departamento de Seguridad Nacional cuando fue convocado en julio del 2017 para reemplazar a Reince Priebus como jefe de personal de la Casa Blanca.

Llegó a la Casa Blanca apenas unos meses después de que Trump despidiera al director del FBI y del nombramiento del fiscal especial Robert Mueller para dirigir la investigación sobre las sospechas de colusión entre el equipo de campaña del magnate y Moscú.

Se encontró con una administración plagada de intrigas políticas y desórdenes internos. A Kelly se le atribuye el haber traído algo de disciplina a la Oficina Oval.

Cuando asumió su cargo, por ejemplo, el yerno del presidente, Jared Kushner, mantenía conversaciones informales con el príncipe heredero de la corona saudí Mohamed bin Salmán. Kelly insistió en volver a la práctica de que un miembro del Consejo de Seguridad Nacional estuviera presente en todas las llamadas con líderes extranjeros.

El mandato de Kelly no fue fácil. Sus comentarios sobre la guerra civil y la inmigración provocaron la ira de los liberales.

La congresista demócrata Maxine Waters tuiteó el viernes que Kelly era "uno de una larga lista de fallidos e incompetentes asesores de Trump que sirvieron en una Casa Blanca disfuncional".

El trabajo de secretario de la Casa Blanca es uno de los más vitales y difíciles –y también puede ser uno de los más ingratos– en cualquier administración.

En una ocasión, Kelly sugirió que ser designado en el cargo era una especie de maldición, bromeando al decir "Dios me castigó, supongo".

Nick Ayers, el secretario del vicepresidente Mike Pence, es considerado el favorito de Trump para reemplazar a Kelly. A pesar de su juventud, se dice que tiene la habilidad política –crucial para Trump quien está trazando un camino hacia las elecciones de 2020– de la que Kelly carecía.