AFP. 13 junio
Donald Trump durante declaraciones a la prensa, este jueves 13 de junio del 2019 en la Casa Blanca.
Donald Trump durante declaraciones a la prensa, este jueves 13 de junio del 2019 en la Casa Blanca.

Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en que tiene derecho a utilizar información “sucia” de sus oponentes políticos provista por gobiernos extranjeros sin informar de ello al FBI.

En una entrevista emitida por la cadena ABC, el miércoles por la noche, Trump dijo que aceptaría información sensible de un oponente ofrecida por un país como Rusia.

"No hay nada malo con escuchar", respondió Trump cuando se le preguntó qué haría si recibiera una oferta de esa naturaleza de parte de Rusia o China.

Trump dio a entender que “tal vez” avisaría a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) si “considerara que algo está mal”.

Cuando el entrevistador señaló que el director del FBI, Christopher Wray, expresó recientemente que cualquier tipo de injerencia extranjera en una elección estadounidense debía ser denunciada, Trump respondió: “El director del FBI se equivoca”.

Las declaraciones de Trump alimentaron un torrente de críticas con calificativos como “vergonzoso”, “chocante” y “un error”. Las críticas llegaron tanto del sector de los demócratas favorables a iniciar un proceso de destitución o impeachment como de su propio partido y aliados cercanos.

“Todos en este país deberíamos estar completamente horrorizados”, expresó la líder demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi.

El senador Lindsey Graham, un republicano que en general se mantiene alineado con Trump, manifestó que el mandatario había cometido “un error”. Ante cualquier oferta de ese tipo ofrecida por un país extranjero, señaló, “la respuesta correcta es ‘no’”.

El crítico habitual del presidente, el senador republicano Mitt Romney, subrayó que debería ser "impensable" que cualquier candidato acepte ese tipo de información.

No obstante, la adopción de un proyecto de ley demócrata para exigir a los candidatos reportar cualquier intento de interferencia extranjera en las elecciones naufragó en el Senado, donde los republicanos tienen mayoría.

“Hemos caído hoy más bajo que nunca en el Senado, en el Partido Republicano y en nuestra democracia”, consideró el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer.

"Qué vergüenza que nuestros colegas republicanos estén dando la espalda cuando saben que lo que hace Donald Trump está minando gravemente la democracia", lamentó.

‘¡Qué ridículo!’

Luego de la emisión de la entrevista y la lluvia de críticas, Trump se defendió el jueves en Twitter.

"¿Llamar al FBI para hablar de estos llamados y reuniones? ¡Qué ridículo! Nadie confiaría nunca más en mí", escribió.

“Mis respuestas completas nunca aparecen en los medios de comunicación de noticias falsas. Deliberadamente dejan afuera las partes importantes”, remarcó.

La Casa Blanca también declaró en defensa del presidente y se refirió al ahora cuestionado informe del 2016 compilado por Christopher Steele, exagente de inteligencia británico, que fue en su momento utilizado por los demócratas.

En ese informe, financiado por una firma legal vinculada a la campaña de Hillary Clinton y al órgano que gobierna al Partido Demócrata, Steele presentó información de fuentes rusas.

“La hipocresía aquí no conoce límites”, dijo Hogan Gidley, portavoz de la Casa Blanca, y desestimó las críticas al mandatario como “absolutamente ridículas”.