AFP. 21 agosto
El presidente Donald Trump se dirigió este miércoles 21 de agosto del 2019 a la Convención Nacional de Veteranos en Louisville, Kentcuky.
El presidente Donald Trump se dirigió este miércoles 21 de agosto del 2019 a la Convención Nacional de Veteranos en Louisville, Kentcuky.

Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el miércoles que todas las personas “mentalmente estables” deberían poder poseer fácilmente armas de fuego, luego de que se informó que abandonó sus intenciones de endurecer el control de antecedentes para la compra de armas.

“Quiero armas en manos de personas que son mentalmente estables”, manifestó a la prensa.

"Esas personas, quiero que fácilmente puedan conseguir un arma. Pero gente que está loca, gente que está enferma... no quiero que ellos puedan conseguir un arma".

Trump negó información publicada en los medios que indicaban que en una conversación por teléfono había prometido el martes al director del poderoso lobby armamentístico Asociación Nacional del Rifle (NRA), Wayne LaPierre, que no presionaría al Congreso sobre una ley para endurecer la verificación de antecedentes a compradores de armas.

Medios como The Washington Post y The Atlantic citaron a fuentes de la Casa Blanca diciendo que Trump había prometido a LaPierre que no instaría al Congreso a aprobar un ley universal de revisión de antecedentes previa a la compra de un arma.

Tras los tiroteos masivos de El Paso, Texas, y Dayton, Ohio, a principios de agosto, Trump expresó su apoyo provisional para endurecer los controles a potenciales compradores con el objetivo de sortear lagunas que permiten no registrar muchas ventas.

Aunque Trump admitió que había conversado con el presidente de la NRA, negó que hubiera expresado un compromiso sobre las verificaciones de antecedentes.

“No dije nada sobre eso”, insistió. “Solo hablamos de conceptos”.

“Debemos recordar: el arma no aprieta el gatillo, una persona lo hace”, expresó Trump, un viejo eslogan de la NRA que Trump ha citado ya en oportunidades anteriores.

“No quiero quitar a la gente el derecho que les da la Segunda Enmienda”, dijo Trump, en referencia al derecho constitucional que garantiza en Estados Unidos el porte de armas.

“Estamos hablando de verificación de antecedentes, y de pronto estamos diciendo vamos a sacarle las armas a todo el mundo. La gente precisa armas, desafortunadamente, para protección”, arguyó el mandatario.

La posición de Trump sobre este tema es crucial porque los congresistas republicanos, que cuentan con el voto de ciudadanos que están a favor de las armas, no pueden cambiar las leyes armamentísticas sin el apoyo del presidente.

Por otro lado, los demócratas no pueden impulsar leyes en el Congreso sin el respaldo de los republicanos, que controlan el Senado y la Casa Blanca.

El martes, el director de la NRA mencionó la conversación telefónica con el presidente y aseveró que Trump es un firme defensor de la Segunda Enmienda de la Constitución.

"Hoy hablé con el presidente. Discutimos los mejores modos de prevenir este tipo de tragedias", tuiteó LaPierre en referencia a los tiroteos masivos.

Trump “es un presidente férreo defensor de la Segunda Enmienda y apoya nuestro derecho a portar y mantener armas”, añadió LaPierre.

El endurecimiento de las verificaciones de antecedentes para la venta de armas volvió a instalarse como tema en la agenda política tras los tiroteos ocurridos a comienzos de agosto en El Paso, Texas, y Dayton, Ohio, que dejaron un saldo de 31 muertos.