7 agosto, 2015
Las activistas y trabajadoras pidieron el cumplimiento de sus derechos laborales, como recibir por pago el salario mínimo, de acuerdo con los convenios de los países miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Las activistas y trabajadoras pidieron el cumplimiento de sus derechos laborales, como recibir por pago el salario mínimo, de acuerdo con los convenios de los países miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Managua

Trabajadoras domésticas nicaragüenses demandaron este viernes que se discuta y apruebe en la Asamblea Nacional una ley de migrantes, a fin de poder establecer convenios bilaterales con otros países y garantizar el cumplimiento de sus derechos laborales.

Con la aprobación de esta ley, Nicaragua podría firmar convenios bilaterales con países como Costa Rica, con los que se garantizaría el cumplimiento de los derechos laborales de las 90.000 trabajadoras domésticas nicaragüenses que laboran allí, explicó la coordinadora de la Federación de Trabajadoras Domésticas y Oficios Varios "Julia Herrera de Pomares" (Fetradomov) , Andrea Morales.

"Para impulsar convenios bilaterales con otros países primero debemos tener la ley", manifestó la activista durante el II Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Trabajadoras Domésticas y Migrantes, que se celebra en Managua este viernes y sábado.

El anteproyecto de una ley de migrantes fue introducido al Parlamento nicaragüense el año pasado pero, según señaló Morales, se encuentra paralizado.

"Creemos que no han hecho un mayor esfuerzo por discutirla y ponerla en la mesa", lamentó.

Por otro lado, la vicepresidenta mundial de la Federación de Trabajadoras del Hogar, de origen peruano, Ernestina Ochoa, señaló que en Centroamérica los países que hasta el momento han ratificado el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Dicho convenio establece los derechos y principios básicos de los trabajadores domésticos, y exige a los Estados tomar medidas para lograr que el trabajo decente sea una realidad para ellos.

El acuerdo de la OIT promueve el establecimiento de un horario laboral de ocho horas, la firma de un contrato laboral por escrito, acceder al salario mínimo, gozar de los beneficios de la Seguridad Social y normas de seguridad e higiene ocupacional.

Las trabajadoras domésticas enfrentan muchos problemas como la discriminación, el acoso y abuso sexual y en muchos casos tampoco se les reconoce su derecho a organizarse en sindicatos, explicó Ochoa.

Los países de América Latina que reúnen más trabajadoras domésticas migrantes son Costa Rica, Chile y Argentina, sostuvo, sin precisar datos.