AFP. 17 septiembre, 2018
El presidente ruso Vladimir Putin durante una conferencia en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), realizada en Qingdao, China. AP
El presidente ruso Vladimir Putin durante una conferencia en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), realizada en Qingdao, China. AP

Ginebra. El jefe de la diplomacia suiza afirmó este lunes que Suiza “no tolerará” la “escalada” de las actividades de espionaje ruso en el territorio helvético y anunció un encuentro con su homólogo ruso.

Este anuncio ocurre luego que dos rusos quedaron en la mira por sospecha de haber interferido en un laboratorio suizo que investigaba el envenenamiento con arma química contra un exagente ruso refugiado en Reino Unido y por una tentativa de ciberataque contra la Agencia Mundial Antidopaje en Lausana.

“Estas actividades de los servicios de inteligencia son cotidianos (...) Sin embargo, ahora hubo una cierta escalada con Rusia”, declaró el ministro de Relaciones exteriores suizo, Ignazio Cassis, en entrevista a la radio estatal suiza SRF.

“Ya tuvimos contactos bilaterales a diferentes niveles, en varias ocasiones, para decirles claramente que no toleraremos tales actividades en Suiza. Debo ver la semana próxima al ministro de Relaciones Exteriores ruso y se lo diré”, agregó.

Consultado por AFP, el ministro de Relaciones Exteriores dijo no estar en condiciones aun para dar la fecha y el lugar del encuentro.

País neutro situado en el centro de Europa y que alberga muchas organizaciones internacionales, entre ellas Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio (OMC), Suiza es por tradición un lugar donde hay una fuerte actividad de los servicios de inteligencia.

El laboratorio Spiez fue encargado por la Organización para la prohibición de armas químicas (OIAC) para analizar las muestras tomadas en Salisbury (sur de Inglaterra) donde el exespía ruso Sergueï Skripal y su hija fueron envenenados con Novitchok en marzo.

Cuando fueron detenidos los presuntos agentes rusos, el laboratorio ayudaba también a la OIAC en su investigación sobre la utilización de armas químicas en Siria, según el diario holandés NRC.

Los dos sospechosos serían miembros del GRU, servicio de inteligencia militar ruso, según el diario.