AFP. 19 julio, 2020
Esta ciudadana depositó su voto en un colegio electoral en Damasco, el domingo 19 de julio del 2020. AFP
Esta ciudadana depositó su voto en un colegio electoral en Damasco, el domingo 19 de julio del 2020. AFP

Damasco. Los sirios votaban este domingo en elecciones legislativas en un país arrasado por la guerra y sumido en una gran crisis económica.

Se trata de las terceras votaciones parlamentarias desde que en el 2011 empezó el conflicto que dejó ya más de 380.000 muertos y obligó a millones de personas a abandonar sus hogares, mientras que el régimen de Bashar al Asad y quienes lo respaldan son objeto de sanciones occidentales.

Más de 7.400 colegios electorales abrieron sus puertas a las 7 a. m. (10 p. m. del sábado en Costa Rica) en las zonas gubernamentales, según la comisión electoral. Las urnas cerrarán a las 11 p. m. (2 p. m. hora costarricense), tras una prolongación de cuatro horas decidida por la comisión electoral, informó la agencia oficial de noticias Sana.

Por primera vez, los comicios también tuvieron lugar en antiguos bastiones de la rebelión.

El partido Baas, en el poder desde hace medio siglo e íntimamente ligado al clan Asad, suele ganar estas consultas legislativas, que se organizan cada cuatro años para elegir a 250 diputados, mientras que la mayoría de los opositores viven en el exilio o fuera de las zonas controladas por el régimen.

El presidente Asad y su esposa, Asma, votaron en Damasco, anunció la Presidencia, que publicó fotos de la pareja que llevaba mascarillas de protección contra el nuevo coronavirus.

‘Mascarada'

La oposición en el exterior fustigó con firmeza lo que tildó de “mascarada”

"El régimen no conoce lo que son elecciones desde que tomó el poder hace 50 años, todo lo que se organiza bajo el nombre de elecciones son mascaradas (...) bajo un estricto control de seguridad y militar", denunció Nasr Hariri, líder de la principal coalición de oposición siria en el exilio.

Otra figura opositora, Obeida al Nahhas, acusó el sábado en un comunicado al régimen de “brindar los cargos a sus más leales. Añadió: “La era de la dictadura y la tiranía transformó las elecciones en un evento oportunista (...) que las vacía de su verdadero contenido democrático”.

En la capital, Hanan Sukriye, de 29 años, una empleada del Ministerio de Finanzas, afirmó votar por primera vez en su vida.

“Mi voz no marcará la diferencia, pero si nos reunimos todos para elegir a los buenos candidatos seguramente habrá cambios”, expresó.

Por su parte, Jaled Al Shaleh, de 50 años, indicó que votaría por un candidato “de confianza capaz de transmitir al Parlamento las quejas, que siempre fueron económicas, antes, durante o después de la guerra”.

Clérigos musulmanes se aprestaban a sufragar en un recinto en Damasco, este domingo 19 de julio del 2020. AFP
Clérigos musulmanes se aprestaban a sufragar en un recinto en Damasco, este domingo 19 de julio del 2020. AFP

Inicialmente previstos para abril, los comicios se retrasaron dos veces debido a la pandemia del nuevo coronavirus, que afectó a 496 personas y causó 25 muertos en las zonas gubernamentales, según datos oficiales.

Entre los 1.658 candidatos se encuentran empresarios. Desde hace varias semanas, las calles de la capital se vieron invadidas por sus retratos y sus lemas de campaña.

Durante las votaciones legislativas del 2016, la tasa de participación fue del 57,56% entre los cerca de nueve millones de electores.

Según la comisión electoral, se habilitaron mesas de votación por primera vez en Guta Oriental, un enclave anteriormente controlado por los insurgentes, a las puertas de la capital.

También se podría votar en los territorios reconquistados en la provincia de Idlib, último gran feudo yihadista y rebelde del noroeste, que sigue estando en el punto de mira del régimen.

Un funcionario electoral anotó en un registro a una mujer que acudió a votar este domingo 19 de julio del 2020 en el barrio de Nubl, en la ciudad de Alepo. AFP
Un funcionario electoral anotó en un registro a una mujer que acudió a votar este domingo 19 de julio del 2020 en el barrio de Nubl, en la ciudad de Alepo. AFP

El gobierno de Al Asad encadenó en los últimos años varias victorias, gracias al apoyo militar de Rusia e Irán, y ya controla más del 70% del país, fragmentado por la guerra.

Desde hace varios meses, la economía está en caída libre, con una depreciación histórica de la moneda. Más del 80% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, según la ONU.

Una crisis acentuada, además, por las sanciones de la ley César adoptadas por Estados Unidos a mediados de junio, que se suman a otras medidas similares adoptadas por los países occidentales.

Se instalaron mesas de votación específicas en las diferentes provincias para que los diputados pudieran votar por los candidatos de su región de origen.