AFP. 13 agosto
El ministro del Interior y viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini (segundo desde la izquierda), es felicitado por los legisladores del partido de la Liga después de dirigirse al Senado, en Roma, el martes 13 de agosto del 2019. Foto: AP
El ministro del Interior y viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini (segundo desde la izquierda), es felicitado por los legisladores del partido de la Liga después de dirigirse al Senado, en Roma, el martes 13 de agosto del 2019. Foto: AP

Roma. El Senado italiano, convocado de urgencia en una Roma desierta por las vacaciones, rechazó este martes el pedido de la ultraderecha de someter al gobierno de Giuseppe Conte a un voto de censura, y convocó al primer ministro para que explique la nueva situación política en una semana.

Después de que el hombre fuerte de Italia, el ultraderechista Matteo Salvini, hiciera saltar en pedazos a su propio gobierno rompiendo inesperadamente su alianza con los antisistema del Movimiento 5 Estrellas (M5E), la crisis pasó de la playa al Parlamento, tal como previsto por la Constitución para un régimen parlamentario.

La táctica de Salvini de pedir elecciones anticipadas inmediatas fracasó y terminó por forzar a las otras fuerzas políticas, en particular al Partido Democrático (centroizquierda), a aliarse para evitar que el país termine gobernado por el líder ultraderechista.

El temor es que se imponga una figura como Salvini, quien la semana pasada llegó a pedir "plenos poderes" al pueblo, una frase que cayó como una ducha fría, ya que el único que lo ha hecho en Italia es Benito Mussolini en 1922 abriendo el camino a la dictadura fascista.

“Primera derrota de Salvini”, tituló el diario Il Fatto Quotidiano, cercano al M5E, que sostiene abiertamente una nueva alianza política entre los antisistema y el Partido Demócrata (PD).

Salvini goza de una enorme popularidad y en 14 meses al poder, gracias a una campaña incesante en todos los medios posibles, cosechó según las encuestas del 36% al 38% de popularidad con su política de mano fuerte contra la migración y su línea "primero los italianos".

La jornada de este martes resultó clave también porque el ex primer ministro Matteo Renzi (2014-2016) y dirigente del PD pidió formar un "gobierno institucional" de cara a la crisis política, lo que descartaría la caída del gobierno de Conte.

La "movida" de Salvini, de desatar la crisis y pedir elecciones anticipadas inmediatas en plena temporada de vacaciones, generó paradójicamente la formación de un frente con sectores del PD y del M5E dispuestos a frenar junto con la extrema izquierda su ascenso.

"El hombre invencible fracasó, desató una crisis inexplicable y ahora su popularidad en los sondeos precipita notablemente", comentó Renzi al referirse al ministro del Interior y líder de la Liga.

“Italia corre el riesgo de caer en una grave recesión en caso de elecciones anticipadas en octubre”, advirtió Renzi que teme el aumento del impuesto de valor agregado (IVA) al 25% por las cláusulas de salvaguardia.

Negociaciones en la sombra

“Con el debate para el 20 de agosto ganan una semana para negociar”, explicó AFP Aldo Garzia, quien cubrió por años el parlamento.

Para romper la eventual alianza entre el PD y los populistas del M5E, que fueron acérrimos enemigos, Salvini ofreció a los antisistema de apoyar su propuesta estrella de reducción del número de parlamentarios de 925 a 625 y celebrar sucesivamente elecciones anticipadas.

Una estrategia que obliga al M5E a tomar una decisión ante el nuevo panorama político.

El PD se convirtió en un elemento clave para la salida de la crisis y pese a sus divisiones se presentó unido.

La idea de una alianza así ya recibió el beneplácito del fundador del M5E, el cómico Beppe Grillo, quien, tras permanecer alejado de la política italiana por varios meses, reapareció para instar a que se haga todo lo necesario para evitar que lleguen al poder "los nuevos bárbaros".

También varios parlamentarios de pequeños partidos, inclusive de extrema izquierda, se han pronunciado a favor de una alianza entre M5E y PD.

La nueva situación política ofrece muchas márgenes de maniobra al presidente de la República, Sergio Mattarella, árbitro por encima de las partes y con la facultad por Constitución para proponer salidas.

Varios hipótesis se siguen barajando entre ellas un gobierno técnico, otro retocado liderado nuevamente por Conte y con ministros del M5E y con el apoyo externo del PD y otras formaciones e inclusive elecciones anticipadas.

Como señal de que se trata de una crisis inédita, el diario La Repubblica sostiene en un editorial que el sistema político está por cambiar “geografía” tras la invasión de lo “antipolítico” en las instituciones y la democracia, “con promesas de una falsa revolución que son en realidad la deslegitimación de la República”, escribió el director Ezio Mauro.