AFP. 28 mayo, 2018
El presidente Sebastián Piñera llega para asistir a una conferencia de prensa en Santiago de Chile, el 20 de noviembre del 2017.
El presidente Sebastián Piñera llega para asistir a una conferencia de prensa en Santiago de Chile, el 20 de noviembre del 2017.

Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, firmó este lunes un proyecto de reforma de la Constitución para garantizar “la plena igualdad de derechos” entre hombres y mujeres en medio de la movilización feminista que recorre el país.

La reforma de la Constitución es una de la batería de medidas que integran la Agenda Mujer, anunciada la semana pasada por el presidente para garantizar la equidad de género en un país donde la mujer sigue siendo discriminada en el trabajo y en los centros de estudio.

El proyecto de Piñera de reformar el artículo 1 de la Constitución, que debe ser aprobado por el Congreso chileno, hace recaer en el Estado el “deber de promover la igualdad de derechos, deberes y dignidad entre mujeres y hombres, evitando toda forma de violencia, abuso, acoso o discriminación arbitraria”.

El mandatario también pretende acelerar la tramitación en el Congreso de un proyecto de ley que sanciona la violencia durante el noviazgo y otro que termina con privilegios de los hombres de administrar los bienes en los matrimonios establecidos bajo “sociedad conyugal”, junto a una iniciativa para garantizar el fuero maternal en las Fuerzas Armadas.

La Agenda de la Mujer también incluye la anulación de una arcaica ley que impide a la mujer volver a contraer nupcias, antes de los 270 días desde el fin del vínculo matrimonial, por divorcio o muerte.

“Es el momento de la igualdad plena de la mujer, y nada ni nadie podrá detenernos”, dijo el presidente, rodeado de su esposa, Cecilia Morel, y de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá.

Una ola feminista recorre el país, muchos la llaman “revolución”, de la que la cara más visible es la revuelta de las estudiantes que desde el pasado 17 de abril han tomado más de una veintena de universidades para reclamar igualdad de género y educación no sexista, y mejorar la legislación para sancionar el acoso y el abuso sexual en los centros educativos.