AFP. 11 marzo
El senador Bernie Sanders se dirigía hacia su vehículo después de dar declaraciones a los medios de comunicación, este miércoles 11 de marzo del 2020 en Burlington, Vermont.
El senador Bernie Sanders se dirigía hacia su vehículo después de dar declaraciones a los medios de comunicación, este miércoles 11 de marzo del 2020 en Burlington, Vermont.

Burlington, EE. UU. Bernie Sanders desestimó las dudas sobre su permanencia en la contienda por la nominación presidencial demócrata con el anuncio, este miércoles, de que sigue en las votaciones primarias, pese a una serie de reveses frente a Joe Biden, quien consolida su posición de favorito para enfrentarse a Donald Trump en noviembre.

“El domingo espero con ansias el debate en Arizona con mi amigo Joe Biden”, dijo Sanders en una conferencia de prensa en su ciudad de Burlington, en el estado de Vermont, después de que el exvicepresidente amplió su ventaja en las elecciones primarias el martes tras una serie de votaciones.

"Donald Trump debe ser derrotado y yo haré todo lo posible para que eso ocurra", agregó el senador de izquierda en un discurso en el que criticó el "cruel" sistema migratorio y defendió un alza del salario mínimo y una reforma del sistema de salud para dar cobertura universal.

La campaña de Biden, un candidato moderado de 77 años que fue vicepresidente de Barack Obama, avanza con viento en popa después de que el martes amplió su ventaja en la interna partidaria con victorias en las primarias en Michigan, Misuri, Misisipi y Idaho.

Tras ganar 10 de los 14 estados del “supermartes” la semana pasada y arrasar antes también en Carolina del Sur, Biden se alzó con cuatro de los estados en liza este martes acercándose al objetivo de lograr los 1.991 delegados necesarios para ser el abanderado de los demócratas.

Sanders, de 78 años, quien había tenido un buen desempeño en las primeras tres votaciones demócratas y se quedó con California, la joya de la corona del “supermartes”, por ahora venció solo en un estado el martes: Dakota del Norte.

El senador lideraba el conteo en el estado de Washington, aunque cabeza a cabeza con Biden con casi 70% de los votos reportados.

Golpe en Michigan

La victoria de Biden en Michigan fue el gran revés de la noche para Sanders, quien triunfó allí sobre Hillary Clinton en las votaciones internas demócratas del 2016.

Michigan era el gran premio de la jornada porque otorgaba el mayor número de delegados a la convención nacional demócrata que definirá el candidato en julio. Pero también por ser un "estado bisagra" que optó por Trump hace cuatro años y que se anticipa un campo de batalla decisivo en los próximos meses.

Biden, quien hace 15 días era dado por muerto en la carrera, vuelve a ser el favorito para quedarse con la investidura, tras lograr apoyos decisivos en el sur, donde pesa mucho el voto negro, crucial para cualquier triunfo demócrata, y mostrarse como una opción para la clase trabajadora blanca del Medio Oeste.

El exvicepresidente Joe Biden y su esposa, Jill Biden, poco después de conversar con la prensa y algunos seguidores en Filadelfia, Pensilvania, el martes 10 de marzo del 2020.
El exvicepresidente Joe Biden y su esposa, Jill Biden, poco después de conversar con la prensa y algunos seguidores en Filadelfia, Pensilvania, el martes 10 de marzo del 2020.

Cuando su victoria tomó forma el martes por la noche, Biden tuvo palabras de acercamiento a Sanders, agradeciéndole a él y a sus seguidores “su energía incansable y su pasión”, y asegurando que ambos comparten “un objetivo común”.

“Juntos venceremos a Donald Trump”, expresó en un mensaje desde Filadelfia.

Sanders no compareció en la noche del martes. La congresista Alexandria Ocasio-Cortez, una joven legisladora de Nueva York que es uno de los pilares del apoyo a Sanders, dijo que la jornada marcaba “una noche dura para el movimiento”.

Unir el partido

Con el fantasma del 2016, cuando la profunda división entre Clinton y Sanders le costó muy caro en las urnas, el Partido Demócrata enfrenta el gran desafío de la unión.

Para Julian Zelizer, profesor de Historia en la Universidad de Princeton, los dos septuagenarios deben dar pasos en dirección al otro.

“Será crucial que Sanders movilice su base electoral detrás del candidato. Pero Biden tendrá que hacer un gesto hacia el entusiasta movimiento de Sanders. Esto requerirá esfuerzos recíprocos”, escribió en Twitter.

Muchos demócratas acusan a Sanders y a sus fieles partidarios de golpear a Clinton cuando ella luchaba, en última instancia sin éxito, contra el avance de Trump hace cuatro años.

Obama, discreto

Por otra parte Biden, conocido por sus repetidos errores y sus pasos en falso, aún no cuenta con el respaldo de Obama, junto a quien trabajó mano a mano durante ocho años.

El popular exmandatario sigue siendo por el momento muy discreto sobre sus preferencias en la interna. Los analistas estiman que esperará para pronunciarse hasta que el partido haya designado un candidato.

La campaña de Trump descalificó por su parte los resultados de este martes: "Nunca ha importado quién es el candidato demócrata".

“Son dos caras de la misma moneda”, dijo el jefe del equipo de Trump, Brad Parscale, pues considera que ambos buscan imponer en el gobierno una “agenda socialista”.