AFP. 4 agosto
En setiembre del 2009, el rey Juan Carlos participó en una recepción en la Embajada de Suecia en Madrid. AFP
En setiembre del 2009, el rey Juan Carlos participó en una recepción en la Embajada de Suecia en Madrid. AFP

Santo Domingo y Madrid. El rey emérito de España Juan Carlos I “no ha ingresado a territorio” de República Dominicana, dijeron este martes las autoridades de Migración a periodistas, tras reportes de la prensa española sobre su supuesta llegada al país caribeño después de anunciar la decisión de irse de España.

La Cancillería dominicana, en tanto, alegó “no tener información” sobre Juan Carlos I, de 82 años.

“Juan Carlos I no ha ingresado al territorio dominicano, de forma contraria a las versiones de que llegó la madrugada de este martes. La última vez que el exmonarca visitó el país fue del 28 de febrero al 2 de marzo de este año”, puntualizó Mariela Caamaño, encargada de prensa de la Dirección de Migración.

La prensa española intentaba localizar este martes al rey emérito Juan Carlos I y las versiones variaban sobre si podría estar en República Dominicana o Portugal, mientras la Casa Real rehusaba ofrecer cualquier información un día después de anunciar su exilio.

La prensa en su conjunto daba por sentado que el antiguo jefe de Estado, salpicado por un escándalo de corrupción, había abandonado ya España, extremo que ni la Casa Real ni el gobierno confirmaron.

El periódico en línea El Confidencial indicó la tarde del martes que Juan Carlos, de 82 años, se encontraría en Portugal, donde pasó una parte de su adolescencia, en la localidad de Azeitao, a una treintena de kilómetros al sur de Lisboa.

El diario ABC, cercano a la monarquía, y otros medios indicaron más temprano el martes que el rey emérito habría abandonado España para instalarse en República Dominicana.

El monarca, de 82 años, investigado por corrupción, anunció el lunes su decisión de irse de España para ayudar a su hijo, el rey Felipe VI, en el “ejercicio de sus responsabilidades”.

La carta dirigida a Felipe VI, publicada en la página web de la casa real, no precisaba la nueva destinación de Juan Carlos I.

La Vanguardia y El Mundo también informaron de que se habría instalado de manera provisional en República Dominicana.

¿Dónde está el rey emérito Juan Carlos?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó desconocer su ubicación y sugirió que fue el actual rey quien presionó a su padre para salir del país.

“El gobierno, y yo como presidente, manifiesta su absoluto respeto a las decisiones que ha tomado la Casa Real (...) de distanciarse de supuestas conductas cuestionables y reprobables” de un miembro de la familia real, declaró Sánchez en rueda de prensa.

Un portavoz de la casa real, contactado por la AFP, se negó a dar la información sobre el paradero del rey emérito.

“La única información que tenemos es la información que se publicó en la página web de la casa real ayer (lunes). Es la única información que tenemos”, aseguró.

El rey Juan Carlos se vio salpicado en los últimos meses tras la publicación en la prensa de Suiza y España de múltiples informaciones sobre el cobro de comisiones presuntamente ilegales de la parte de Arabia Saudí.

El Tribunal Supremo español anunció en junio una investigación sobre estos casos y los posibles delitos del monarca, aunque solo los cometidos a partir de 2014 cuando perdió su inmunidad con su abdicación.

Las sospechas se centran en la comisión de $100 millones (85 millones de euros) que recibió de manera secreta en una cuenta del Swiss Bank en el 2008.

Tras múltiples revelaciones en la prensa, el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, admitió en julio: “Estamos siendo testigos de informaciones inquietantes” y estas noticias “nos perturban a todos, a mí también”.

Javier Sánchez-Junco, abogado del rey emérito, publicó el lunes por la tarde un comunicado en que defendía que Juan Carlos no intenta escapar de la Justicia y que se pondrá a la disposición de la fiscalía si lo requiere.

Juan Carlos ascendió al trono en 1975 tras la muerte del dictador Francisco Franco y ocupó la jefatura del Estado español durante 38 años, hasta su abdicación en beneficio de su hijo Felipe, en junio del 2014.

De la cima a la sima

El rey emérito gozó de una gran popularidad durante décadas por su papel durante la transición española, pero en los últimos años su figura se debilitó por su comportamiento individual y los casos de corrupción de la familia real, como el que llevó a su yerno Iñaki Urdangarin a la cárcel, lo obligaron a abdicar hace seis años.

Juan Carlos volvió al centro de la polémica a partir de diciembre del 2018 cuando la empresaria alemana Corinna Larsen, examante del monarca, declaró a la Fiscalía suiza que el rey emérito le había hecho transferencias multimillonarias.

El rey Juan Carlos al timón del yate Bribón antes de participar en una regata en las afueras de la costa de Palma de Mallorca, España, en julio del 2006. AFP
El rey Juan Carlos al timón del yate Bribón antes de participar en una regata en las afueras de la costa de Palma de Mallorca, España, en julio del 2006. AFP

Larsen también explicó que Juan Carlos había recibido una comisión después de que empresas constructoras españolas lograron el contrato de construcción de la línea de tren de alta velocidad entre La Meca y Medina en Arabia Saudí.

La examante precisó a la Fiscalía que Juan Carlos le había transferido 65 millones de euros en una cuenta en las islas Bahamas, una donación que, según ella, no le había hecho para ocultar el dinero, sino “por gratitud y amor”, dijo en unas recientes declaraciones a El País, que generaron más revuelo en España.

La prensa suiza también informó en marzo de que Juan Carlos había recibido una comisión de $100 millones de la parte del monarca saudita Abdullah en una fundación de Panamá que servía como una sociedad pantalla a través de una cuenta del Swiss Bank.

Ese mismo mes, el Daily Telegraph apuntó que el rey Felipe también sería uno de los beneficiarios de esa fundación panameña.

Felipe VI buscó marcar distancia de su predecesor y anunció en marzo que renunciaba a la herencia de su padre y le retiró su asignación anual de unos 200.000 euros ($219.000).