21 noviembre, 2017

(Video) Putin se reúne con Al-Asad antes de cumbre tripartita por Siria

Sochi. El presidente ruso, Vladimir Putin, elogió este martes los éxitos militares del presidente sirio, Bashar al-Asad, a quien recibió dos días antes de una cumbre con Irán y Turquía sobre el conflicto en Siria.

“Más del 98% del territorio sirio se encuentra bajo control de las fuerzas gubernamentales sirias. Los terroristas aún tienen focos de resistencia, pero se apagan rápidamente”, insistió el presidente ruso al recibir a su homólogo checo, Milos Zeman.

Tras haber ayudado a Al-Asad a ganar terreno frente a los rebeldes y los yihadistas, el jefe del Kremlin, principal apoyo del régimen sirio, busca relanzar el proceso de solución política a la guerra en Siria, que dejó más de 330.000 muertos y millones de desplazados desde el 2011.

Putin informó este martes en una conversación telefónica a su homólogo estadounidense, Donald Trump, “de los principales resultados del encuentro con Bashar al-Asad que tuvo lugar el 20 de noviembre, en el que el líder sirio confirmó su compromiso con el proceso político y con llevar a cabo una reforma constitucional y elecciones presidenciales y parlamentarias”, dijo el Kremlin.

A pesar de las tormentosas relaciones entre Moscú y Washington, los dos jefes de Estado habían publicado el 11 de noviembre un comunicado conjunto excluyendo toda “solución militar”.

El presidente ruso, Vladimir Putin (derecha), y el mandatario sirio, Bashar al-Asad se saludan luego de reunirse en Sochi, Rusia, el 20 de noviembre del 2017.
El presidente ruso, Vladimir Putin (derecha), y el mandatario sirio, Bashar al-Asad se saludan luego de reunirse en Sochi, Rusia, el 20 de noviembre del 2017.

El miércoles, Putin se reunirá en una cumbre con sus homólogos turco, Recep Tayyip Erdogan, e iraní, Hasan Rohani, en Sochi (suroeste de Rusia), donde Al-Asad viajó este lunes en su primera visita al extranjero desde octubre del 2015, justo después del lanzamiento de la intervención rusa en el conflicto sirio, que marcó un punto de inflexión.

Su reunión sorpresa con Putin, volvió a poner a Al-Asad en el tablero diplomático, en un momento en que se intensifican los contactos con la vista puesta en las negociaciones bajo auspicios de la ONU en Ginebra, el 28 de noviembre.

Según imágenes retransmitidas por televisión, Putin “felicitó” al presidente sirio por sus resultados en la lucha contra el terrorismo, que se aproxima a una derrota “inevitable y definitiva”.

“En lo que respecta a nuestro trabajo común en la lucha contra el terrorismo en Siria, esta operación llega a su fin”, afirmó.

“No queremos mirar atrás. Damos la bienvenida a todos aquellos que están realmente interesados en un acuerdo político”, agregó el presidente sirio, según declaraciones traducidas al ruso.

Además, Al-Asad expresó a Putin “el reconocimiento del pueblo sirio” por la ayuda brindada por Rusia a la defensa de “la integridad territorial y de la independencia de Siria”.

Lanzada en noviembre del 2015, la intervención militar rusa en Siria permitió a las Fuerzas Armadas sirias revertir la situación militar, arrebatar a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) la ciudad antigua de Palmira, expulsar a los rebeldes de Alepo (norte), y recuperar el control de los territorios del sur y del este del país.

El domingo pasado, las fuerzas gubernamentales expulsaron a los yihadistas de Bukamal, el último bastión urbano importante en Siria del grupo Estado Islámico, que perdió casi todo el territorio que había conquistado desde el 2014.

“La fase activa de la operación militar en Siria se termina”, consideró el jefe del Estado mayor del Ejército ruso, Valeri Guerasimov.

En un discurso retransmitido por televisión, Hasan Rohani declaró este martes la “victoria” sobre el EI.

Alianza estratégica

Rusia patrocina con Irán, aliado de Al-Asad, y Turquía, que apoya a los rebeldes, las negociaciones de Astaná, capital de Kazajistán, donde el gobierno y la oposición sirias han celebrado en el 2017 siete reuniones.

Las negociaciones de Astaná permitieron crear “zonas de distensión” en las regiones de Idlib (noroeste), Homs (centro), Guta Oriental (cerca de Damasco) y en el sur.

Esas medidas permitieron rebajar la tensión y ahora Rusia busca que las negociaciones de Astaná, concentradas hasta el momento en los aspectos militares, desemboquen en una solución política.

A pesar de la reducción de la violencia, más de 13 millones de personas, casi la mitad de ellas niños, necesitan ayuda humanitaria en Siria, advirtió este martes en un informe la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Hasta ahora todas las tentativas de terminar con la guerra chocaron contra el obstáculo del destino de Bashar al-Asad.

La última iniciativa rusa tendiente a reunir al gobierno y a la oposición en Rusia fue recibida fríamente por los rebeldes.

Hasta el momento no se ha fijado ninguna fecha para esa reunión que podría celebrarse a comienzos de diciembre.

En cambio, las diferentes facciones de la oposición siria se reúnen a partir del miércoles en Riad, capital de Arabia Saudí, país que patrocina el Alto Comité de Negociaciones (HCN) que reúne a los grupos rebeldes opuestos a Al-Asad.