AFP. 17 febrero
El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán (centro), pasó revista a una guardia de honor en la residencia del primer ministro de Pakistán, en Islamabad, este domingo 17 de febrero del 2019.
El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán (centro), pasó revista a una guardia de honor en la residencia del primer ministro de Pakistán, en Islamabad, este domingo 17 de febrero del 2019.

Islamabad. El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, inició el domingo en Pakistán una gira por tres países asiáticos en la que prevé firmar contratos y demostrar que tiene un papel importante en la escena internacional, cinco meses después del asesinato del periodista Jamal Kashoggi.

El príncipe, también conocido por sus iniciales MBS, fue recibido con todos los honores por el primer ministro pakistaní, Imran Khan, al aterrizar en Islamabad, mostraron imágenes de la televisión oficial.

Ambos asistieron a la firma de varios protocolos de acuerdos entre los dos países en diversos sectores de la economía, como los de productos petroquímicos, minerales y agricultura, según Khan.

Su monto es de unos “$20.000 millones. Es mucho, para la primera fase”, subrayó el príncipe saudí, quien prometió que aumentaría aún más en el futuro.

Esta visita, que finaliza el lunes, tiene lugar en un contexto regional muy tenso, marcado por las fricciones del país anfitrión con India e Irán, que acusan a Pakistán de apoyar a grupos insurgentes autores de sangrientos atentados suicidas, cometidos durante esta semana en su territorio.

Islamabad rechazó este domingo las “afirmaciones absurdas” de Nueva Deli, reafirmando su deseo de “normalizar las relaciones con India”.

El príncipe viajará luego a India, donde se reunirá con el primer ministro Narendra Modi y acabará su gira en China el jueves y el viernes.Dos cortas etapas previstas este domingo y lunes en Indonesia y Malasia fueron anuladas el sábado, sin explicaciones.

La visita tiene lugar cinco meses y medio después del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, crítico con Bin Salmán, en el consulado saudí en Estambul. Tras haber negado inicialmente el asesinato, Riad presentó varias versiones contradictorias y asegura ahora que Khashoggi fue ultimado en una operación no autorizada por el poder.

Turquía afirmó el viernes que todavía no había revelado todos los elementos de los que dispone sobre este caso, que suscitó una ola de indignación mundial y afectó a la imagen del reino wahabita y a la del príncipe heredero.

Con esta gira, su viaje al extranjero más importante desde la cumbre del G20 en Argentina en diciembre, el príncipe “quiere demostrar que no es un paria internacional”, dijo James M. Dorsey, analista de la Rajaratnam School of International Studies.

El primer ministro de Pakistán, Imran Khan (centro), dio la bienvenida al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán (izquierda), este domingo 17 de febrero del 2019 en Islamabad.
El primer ministro de Pakistán, Imran Khan (centro), dio la bienvenida al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán (izquierda), este domingo 17 de febrero del 2019 en Islamabad.

Se trata de aportar la prueba de que todavía “tiene acceso internacional y que puede operar (...) como el más alto representante de Arabia Saudí, aparte del rey”, añadió.

Li Guofu, especialista en Oriente Medio del China Institute of International Studies, vinculado al Gobierno de Pekín, estimó que el asunto Kashoggi sigue incomodando a los países occidentales."Pero no ir a Occidente no significa que no pueda ir a Oriente", explicó. “Los países asiáticos tienen una característica especial e importante: no interferimos en los asuntos internos de otros países”.

El viaje tiene además una importante dimensión económica. “China es el mayor comprador de crudo saudí y sus otros clientes principales son todos asiáticos: India, Japón y Corea del Sur”, explicó Dorsey.

“Asia es una fuente de inversiones en la energía y las infraestructuras del Golfo. Y el crecimiento futuro de la economía mundial se hará en Asia”, insistió Karen Young, analista en el American Entreprise Institute.

Arabia Saudíno es la única afectada por este posicionamiento estratégico: así lo han elegido todas las petromonarquías del Golfo, precisa esta experta.

La visita del príncipe a Islamabad podría coincidir con las posibles nuevas negociaciones entre los talibanes y Estados Unidos sobre Afganistán. Los talibanes anunciaron una nueva ronda de reuniones, así como un encuentro con Imran Khan el lunes en la capital. Ni Washington ni Islamabad confirmaron sin embargo estas informaciones.

Arabia Saudí y Pakistán están muy implicados en estas largas negociaciones que buscan poner fin al conflicto en Afganistán. Pero por el momento no se sabía si MBS iba a participar en ellas el lunes.