AP. 14 junio

Caracas. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, sustituyó el jueves a su vicepresidente y a varios ministros como parte de una renovación parcial de su equipo de gobierno tras los comicios presidenciales del 20 de mayo en los que logró la reelección por un periodo de seis años.

La presidenta de la Asamblea Constituyente(oficialista) y excanciller, Delcy Rodríguez, fue designada vicepresidenta en sustitución de Tareck El Aissami, quien ahora encabezará el nuevo Ministerio de Industrias y Producción Nacional, indicó Maduro en Twitter.

La victoria en los comicios de 20 de mayo “nos obliga a un nuevo comienzo” y, en consecuencia, decidió una renovación parcial y profunda” del gabinete ejecutivo.

El Aissami, de 43 años, quien ocupó el ministerio de Relaciones Interiores durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez, tendrá la responsabilidad de recuperar las fuerzas productivas de Venezuela, destacó el gobernante en otro tuit.

El ahora exvicepresidente fue sancionado en febrero del 2017 por Departamento del Tesoro estadounidense, acusado de procurar el envío de cargamentos de droga desde Venezuela, incluyendo el control de aviones que partían de ese país así como el control de rutas, entre otros supuestos delitos.

Esa sanción anuló la visa de El Aissami, permite confiscar cualquier propiedad en Estados Unidos y le prohíbe realizar transacciones financieras o comerciales con instituciones estadounidenses.

Delcy Rodríguez hablaba en un acto público en Porlamar, isla de Margarita, el 16 de setiembre del 2016. A la derecha, Diosdado Cabello
Delcy Rodríguez hablaba en un acto público en Porlamar, isla de Margarita, el 16 de setiembre del 2016. A la derecha, Diosdado Cabello

El mandatario además sustituyó a varios integrantes de su equipo de gobierno en momentos que Venezuela enfrenta una grave crisis económica, política y social.

Marleny Contreras fue nombrada ministra de Obras Públicas. Contreras, esposa del poderoso vicepresidente del partido gobernante, Diosdado Cabello, y venía de desempeñarse como ministra de Turismo.

En mayo, el Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra Cabello, a quien acusa de narcotráfico y de dirigir una importante red de corrupción que desvió fondos de compañías estatales a cuentas en Rusia y otros países.

Ese país ha sancionado a decenas de altos funcionarios de Venezuela en los últimos meses, entre ellos Maduro, por violaciones a los derechos humanos, acusaciones de narcotráfico y la erosión de las garantías democráticas.

La exgobernadora del estado occidental de Falcón, Stella Lugo, asumirá el Ministerio de Turismo.

Entre los 12 ministros nombrados el jueves, siete son mujeres, se informó.

Maduro anunció también la designación de Yomana Koteich, ministra de Comercio Exterior e Inversión Internacional. Entre otras designaciones destaca el nombramiento como cabeza del nuevo Ministerio de Atención de las Aguas, Evelyn Vásquez.

El ministerio nace en momentos en que la mayoría de los centros poblados del país enfrentan frecuentes cortes del servicio de agua, que el gobierno atribuye a la sequía y supuestas acciones de sabotaje, mientras sus críticos sostienen que son la consecuencia de la falta de inversión en materia de mantenimiento, nueva infraestructura y la fuga masiva de personal especializado en las empresas estatales debido a los bajos salarios, entre otras fallas.

Al frente del Ministerio del Trabajo se designó a Eduardo Piñate; a Mayerlin Arias como ministra de Agricultura Urbana, a Caryl Bertho como ministra de la Mujer; Hipólito Abreu como ministro de Transporte; Dante Rivas como ministro de Pesca; así como a Heryck Rangel como ministro de Ecosocialismo para la protección del ambiente y la recolección de desechos sólidos.

Maduro agradeció a los ministros salientes que lo acompañaron “en medio de los momentos más graves que vivió la República en las últimas décadas”.

La mayoría de los venezolanos responsabilizan a Maduro de los crecientes problemas signados por una inflación de cinco dígitos y la escasez en general de productos básicos como alimentos y medicinas, y el agudo deterioro de los servicios públicos.

Maduro, empero, fue reelecto en buena medida gracias a que los mayores partidos opositores boicotearon la elección, alegando que no existían condiciones suficientes para garantizar unos comicios justos y libres.

La elección generó fuertes críticas debido a que las autoridades prohibieron a varios de los adversarios más populares de Maduro a participar en los comicios, además de que otros fueron forzados a exiliarse. Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de la región tacharon la reelección de Maduro de ilegítima.