Política

Presidente de Irán ve la economía y la lucha contra la covid–19 como sus prioridades

Ebrahim Raisi ganó la elección presidencial de junio marcada por una abstención récord y la descalificación de numerosos rivales

Teherán. La lucha contra la pandemia de la covid–19 y la recuperación de la economía serán las prioridades del nuevo gobierno de Irán, aseguró este sábado el presidente Ebrahim Raisi, al presentar su gabinete a los diputados.

“La máxima prioridad del gobierno es controlar el coronavirus, mejorar la situación sanitaria y la vacunación a gran escala.

“La economía y las condiciones de vida son la segunda” prioridad, manifestó el presidente ultraconservador, quien tomó el relevo del moderado Hasan Rohani a principios de agosto.

El Parlamento debe debatir durante varios días la selección del gabinete de Raisi –un equipo exclusivamente masculino– antes de dar un voto de confianza que se espera para el próximo miércoles.

Irán se enfrenta a una severa crisis económica desde que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reinstauró un arsenal de sanciones estadounidenses contra ese país en 2018.

La crisis aumentó con la pandemia del nuevo coronavirus, que golpea duramente al país que lucha por contener lo que las autoridades describen como una “quinta ola” de la enfermedad, alimentada por la variante delta, altamente contagiosa.

Según las cifras oficiales iraníes, que varios funcionarios admiten que están muy subestimadas, el virus ha causado más de 100.000 muertes en el país.

El gobierno de Rohani, quien empezó a utilizar vacunas de producción local –no disponibles en cantidades suficientes–, se quejó varias veces de que no podía importar todas las dosis que quería, especialmente de China, Rusia e India, debido a las sanciones de Estados Unidos que aíslan a Irán del sistema financiero internacional.

Según cifras oficiales, solo 5,4 millones de personas, de una población total de unos 83 millones de habitantes, han recibido dos dosis de vacunas en Irán.

Raisi ganó la elección presidencial de junio marcada por una abstención récord y la descalificación de numerosos rivales.

Tiene 60 años, es hoyatoleslam (rango inferior al de ayatolá en el clero chiita) y es un ultraconservador convencido.

Además, figura en la lista negra de los responsables iraníes sancionados por Estados Unidos por “complicidad en graves violaciones de los derechos humanos”, unas acusaciones rechazadas de plano por las autoridades de Teherán.