AFP. 22 diciembre, 2019
La presidenta Kolinda Grabar-Kitarovic pronuncia un discurso junto a su esposo Jakov Kitarovic, después de conocer los primeros resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 22 de diciembre del 2019, en Zagreb. Foto: AFP
La presidenta Kolinda Grabar-Kitarovic pronuncia un discurso junto a su esposo Jakov Kitarovic, después de conocer los primeros resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 22 de diciembre del 2019, en Zagreb. Foto: AFP

Zagreb. La presidenta conservadora de Croacia se enfrentará en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a un ex primer ministro social-demócrata, tras haber superado por los pelos la primera etapa y haber perdido electores en beneficio de un cantante de derecha.

Los candidatos se enfrentarán en una segunda vuelta prevista el 5 de enero, fecha en la que Croacia asume las riendas de la presidencia rotatoria de la Unión Europea.

La primera vuelta de este domingo revela el potente ascenso de la derecha dura en un país que hace frente a la presión de migrantes en sus fronteras y está confrontado, al igual que sus vecinos balcánicos, a un éxido masivo de habitantes y a una corrupción endémica.

Según los resultados publicados por la Comisión electoral, el ex primer ministro de centro-izquierda Zoran Milanovic consiguió el 29,56 % de los votos frente a la presidenta saliente Kolinda Grabar Kitarovic, con el 26,75 %, y Miroslav Skoro, un cantante populista de derecha que se hizo famoso en los años 90 con sus temas patrióticos, consiguió el 24,40%.

Skoro ha prometido desplegar el Ejército en la frontera para impedir a los inmigrantes originarios de Oriente Medio, África o Asia pasar desde Bosnia, y también ha dicho querer indultar a un hombre condenado por crímenes de guerra contra civiles serbios durante el conflicto de 1991-1995.

Un total de 3,8 millones de votantes estaban inscritos para estos comicios, que se presentaban más inciertos que nunca.

'División profunda’

Kolinda Grabar Kitarovic, de 51 años, está en el cargo desde 2015 y cuenta con el apoyo de HDZ (centro-derecha), que domina la vida política desde la independencia en 1991.

Grabar Kitarovic celebró su último mitin en Vukovar, una ciudad del este de Croacia que fue escenario de un asedio mortal de las fuerzas serbias al comienzo de la guerra de 1991-1995.

Una derrota de la actual presidenta complicará las posibilidades de que el HDZ y el primer ministro moderado Andrej Plenkovic se impongan en las legislativas previstas en el otoño de 2020.

"La división de la derecha es más profunda de lo que indicaban los sondeos", constata la analista Tihomir Cipek. "La derecha radical muestra su fuerza, veremos si la situación se repite en las legislativas".

El electorado de izquierda, por su parte, parece estar unido alrededor de la candidatura de Milanovic, de 53 años, que prometió hacer de Croacia un "país normal" con una justicia independiente que respete las minorías.

Sus partidarios saludan su determinación, pero sus opositores lo consideran arrogante. Fue primer ministro de 2011 a 2016 pero su gobierno decepcionó por no haber logrado poner fin a la corrupción ni desarrollar la economía.

‘Brexit’ y Balcanes

A partir del 1.° de enero, el gobierno croata asumirá la presidencia rotatoria de la UE por un período de seis meses en los que con toda probabilidad el Reino Unido saldrá del bloque y los países de los Balcanes occidentales llamarán a su puerta para entrar.

Las voces críticas acusan al gobierno de celebrar las elecciones en Navidad para beneficiarse de los votos de los miembros de la diáspora tradicionalmente pro-HDZ, y que regresan para las vacaciones.

Croacia, como sus vecinos de los Balcanes, se enfrenta al éxodo de sus habitantes, un fenómeno que se aceleró después de su adhesión a la UE en 2013, que se van en busca de una vida mejor, pero también por la corrupción, el clientelismo y la mala calidad de los servicios públicos.

Desde 2013, 190.000 personas se han ido de Croacia, según las estadísticas oficiales, si bien los especialistas estiman que en realidad faltan 300.000. Paralelamente, la tasa de natalidad es débil, lo que hace afirmar a los expertos que el país está al borde de un "derrumbe demográfico".

La economía, fuertemente dependiente del turismo, precisa de mano de obra y cuenta con los inmigrantes procedentes de países como Bosnia, Serbia y Kosovo para funcionar.

Sin embargo, los numerosos desafíos a los que se enfrenta Croacia, uno de los estados más pobres de la Unión Europea, raramente han sido mencionados en la campaña electoral.