AFP . 1 mayo

Managua. La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) demandó este miércoles cambios en los poderes electoral y de justicia para fortalecer la democracia en el país sumido en una crisis política que ha dejado más de 300 muertos.

Los prelados, que decidieron no ser parte de las negociaciones, mencionan que han
Los prelados, que decidieron no ser parte de las negociaciones, mencionan que han "constatado" el sufrimiento de las familias a causa de "los presos políticos, falta de respeto a los derechos constitucionales, los exiliados, la pobreza, el desempleo. Foto tomada de Twitter

Entre los cambios sugeridos por la jerarquía episcopal se propone hacer reformas del poder electoral de manera “confiable e independiente de tal forma que se dé un proceso electoral neutral, imparcial y observado”.

Sin esos cambios “no se darán elecciones libres. El pueblo es el verdadero soberano” expusieron los obispos en una carta pastoral divulgada en redes sociales.

Además dijeron que la administración de justicia debe ser “absolutamente independiente”, libre de “designios políticos, partidarios e ideológicos”, expone el documento.

El pronunciamiento de los obispos se produce en momentos en que el gobierno del presidente Daniel Ortega y la oposición intentan reanudar negociaciones para encontrar una salida a la crisis política iniciada a raíz de protestas opositoras.

Las conversaciones se suspendieron el 3 de abril por falta de acuerdo en temas de justicia y democracia. Un intento por retomarlas esta semana no prosperó el lunes, pero las reuniones continuarán el jueves.

Los prelados, que decidieron no ser parte de las negociaciones, mencionan que han "constatado" el sufrimiento de las familias a causa de "los presos políticos, falta de respeto a los derechos constitucionales, los exiliados, la pobreza, el desempleo.

La CEN tuvo un rol protagónico como mediadores y testigos en el diálogo que fracasó en junio pasado. Ortega los acusó de ser parte de un golpe para quitarlo del poder.

La iglesia defendió el derecho de los ciudadanos a ejercer sus derechos y libertades establecidas en las leyes. “La libertad de la persona no admite ni condiciones ni excusas burocráticas”.

Los obispos abogaron asimismo por establecer acuerdos que “sean duraderos y que se respeten”.