AFP. 21 abril
Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, lloró durante la misa de Pascua, este domingo 21 de abril del 2019, en la iglesia capitalina de Nuestro Señor de Esquipulas.
Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, lloró durante la misa de Pascua, este domingo 21 de abril del 2019, en la iglesia capitalina de Nuestro Señor de Esquipulas.

Managua. El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, un crítico con el gobierno de Daniel Ortega que pronto partirá al Vaticano, abogó este Domingo de Resurrección por una Nicaragua libre al cumplirse un año de las protestas antigubernamentales que dejaron más de 300 muertos.

"No permitamos vivir en un sepulcro social, que Nicaragua sea una tierra de hombres y mujeres libres que aman la justicia y la paz", instó Báez al despedirse de sus feligreses en la iglesia Nuestro Señor de Esquipulas en Managua.

“Que nadie les quite las esperanzas, ni nadie les haga caer en la resignación”, exclamó el prelado, quien apoyó activamente a los manifestantes que fueron heridos y reprimidos por el gobierno durante las protestas que buscaban la salida de Ortega, quien gobierna desde el 2007 en medio de acusaciones de autoritarismo y corrupción.

El papa Francisco decidió recientemente trasladar a Báez al Vaticano, tras conocerse que el líder religioso había sido víctima de “incontables” amenazas de muerte.

"¡Silvio, amigo, el pueblo está contigo!" expresaron a gritos los feligreses en su apoyo.

Hubo manifestaciones de repudio al gobierno de Daniel Ortega durante la misa de Pascua que ofició -este domingo 21 de abril del 2019- el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.
Hubo manifestaciones de repudio al gobierno de Daniel Ortega durante la misa de Pascua que ofició -este domingo 21 de abril del 2019- el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.

En su despedida, Báez pidió la liberación de los nicaragüenses que están presos por participar en las protestas, lo que arrancó gritos de "¡libertad!" entre los presentes.

El obispo mencionó de manera especial a los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda, encarcelados en diciembre por informar sobre las manifestaciones.

"Me honro de ser amigo de Miguel y Lucía, un hombre y una mujer de Dios y además unos profesionales de la comunicación extraordinarios. Me duele que estén presos injustamente", afirmó.

En la eucaristía, Báez recordó la muerte y resurrección de Jesucristo como un acto de "justicia" de Dios sobre la maldad humana, e instó a los feligreses a estar del lado de los "crucificados" por el "poder injusto".

“Tenemos que adoptar siempre una postura clara y firme contra todo lo que destruye y degrada la vida y la dignidad humana”, subrayó. “(Debemos) ponernos de parte de quienes son víctimas de los poderes injustos, ser solidarios y defender a quienes están oprimidos y son violentados en su dignidad”.