Política

Nuevo gobierno iraní del ultraconservador Raisi obtiene la confianza del Parlamento

Dirigente se comprometió a ‘trabajar día y noche’ para hacer frente a los retos del país

Teherán. El gobierno del nuevo presidente iraní Ebrahim Raisi obtuvo este miércoles la confianza del Parlamento, y el dirigente ultraconservador se comprometió a “trabajar día y noche” para hacer frente a los retos del país.

Tras cinco días de debates en el Parlamento, la “Madjles” (asamblea en persa) aprobó 18 de los 19 ministros presentados por Raisi, vencedor de las elecciones presidenciales de junio.

El titular de Educación no obtuvo la validación y otro candidato tendrá que ser presentado rápidamente, cuando falta menos de un mes para la vuelta al colegio.

En la República Islámica de Irán, cuyo poder está en manos del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei —desde 1989—, Raisi hereda una situación compleja.

“A partir de mañana, mantendremos la primera reunión del gabinete. El gobierno se pondrá a trabajar sin perder un minuto, trabajará día y noche”, declaró Raisi a los diputados poco antes de la votación.

“El coronavirus y la necesidad de la vacunación son nuestra primera prioridad”, añadió.

Irán está financieramente asfixiado por las sanciones reimpuestas por Washington tras la decisión del expresidente Donald Trump, en el 2018, de abandonar el acuerdo nuclear internacional alcanzado en Viena en el 2015.

Con 83 millones de habitantes, el país sufre una dura crisis socioeconómica, incrementada por la pandemia del coronavirus, y lucha por contener una quinta oleada de contagios más virulenta que las precedentes.

El martes superó su récord de muertes por covid en 24 horas, con 709, según cifras oficiales.

Ultraconservador, Raisi ganó las elecciones del 18 de junio marcada por una abstención récord y la ausencia de verdaderos rivales.

Sucede al moderado Hasan Rohani, artífice de una política de apertura hacia Occidente bombardeada por la administración Trump y parte del campo conservador iraní.

‘Intereses nacionales’

Raisi fue investido por el Parlamento a comienzos de agosto, pero el gobierno saliente gestiona los asuntos cotidianos hasta que la “Madjle” apruebe al nuevo gabinete.

El voto de confianza para el equipo ministerial, muy conservador e integrado solamente por hombres, permitirá a Raisi comenzar a marcar su impronta.

El sábado anunció que la lucha contra la covid-19 será la primera prioridad del gobierno, seguida de la recuperación económica.

En el exterior, occidentales, rusos y chinos están atentos a cualquier señal de su voluntad para reanudar las discusiones comenzadas en abril para intentar salvar al acuerdo de Viena. A fines de junio, las partes acordaron reunirse nuevamente sin fijar una fecha precisa.

Tras su elección, Raisi afirmó el 20 de junio que no permitirá “negociaciones por simple placer” sobre el asunto nuclear. Sin embargo, “aquellas que garanticen los intereses nacionales de Irán serán apoyadas”, añadió.

El acuerdo de Viena le brinda una reducción de las sanciones occidentales y de la ONU a cambio de comprometerse a no desarrollar armas atómicas, y una reducción sustancial de su programa nuclear bajo control estricto de Naciones Unidas.

El objetivo de las recientes negociaciones en Viena fue reintegrar a Estados Unidos al pacto.

En junio, la idea de las partes era lograr un alivio de las sanciones estadounidenses a cambio de que Teherán aplique de nuevo estrictamente el acuerdo, dado que en respuesta a la retirada y las sanciones de Washington, ha abandonado la mayor parte de las restricciones a su actividad nuclear que aceptó en el 2015.

Aún no se conoce el nivel de la delegación que enviará Teherán a la cumbre del sábado en Bagdad para tratar el apaciguamiento de las tensiones regionales.

Además de los ministros, hay varios vicepresidentes, cuya lista no se conoce, y que no necesitan ser avalados.