AFP. 13 febrero
Línea 2 del metro de Panamá a su paso por la comunidad de San Miguelito, un suburbio de la ciudad de Panamá.
Línea 2 del metro de Panamá a su paso por la comunidad de San Miguelito, un suburbio de la ciudad de Panamá.

Panamá. La nueva línea del metro de Panamá, el primero en América Central, pasará por un túnel debajo del cauce del canal interoceánico, en lugar de hacerlo junto al nuevo puente que se construirá sobre la ruta como estaba previsto inicialmente, se informó el jueves.

Será la primera obra de esa naturaleza bajo las aguas de la ruta interoceánica. La tercera línea y el nuevo puente exigirán una inversión de casi $4.000 millones en los próximos años, según estimaciones de las autoridades.

“Hemos decidido ir con un túnel único, que lo vamos a dividir en dos mitades y va a tener un diámetro de 13metros”, explicó en rueda de prensa el ingeniero Agustín Arias, director de proyectos especiales del Metro.

Arias detalló que el túnel será un 30% más ancho que el de la actual línea uno que recorre el corazón del centro capitalino y estará divido en dos segmentos, por razones de seguridad en un caso que se requiera evacuación.

Los trabajos de la nueva línea comenzarán en unas semanas luego de que reciba el aval de la Contraloría General -entidad nacional fiscalizadora-, agregó.

“En efecto, el metro de Panamá tiene más de tres meses estudiando la viabilidad de cruzar el canal de Panamá a través de un túnel, en estos momentos tenemos ya la definición del túnel y los estudios técnicos bien avanzados, así como los costos bastante avanzados y los alineamientos del túnel para este proyecto”, expuso, por su parte, el director general del Metro, Héctor Ortega.

El ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, señaló que la decisión de separar ambos proyectos -la línea tres y el cuarto puente sobre el canal- fue principalmente para evitar demoras en la construcción de la nueva red ferroviaria, un proyecto largamente anhelado por los residentes del sector oeste de la capital.

Destacó que también pesaron otros factores de carácter técnico como los riesgos que podían haber de compatibilidad entre el puente y el metro, así como posibles afectaciones a terceros, entre otros. “Es un hecho que los proyectos se van a separar”, añadió.

El cuarto puente está a cargo de un consorcio chino, en tanto que la construcción de la nueva línea se la adjudicó un consorcio surcoreano.