AFP. 25 enero
200 salvadoreños emprenden camino hacia Estados Unidos en busca de mejores condiciones. (Foto: AP)
200 salvadoreños emprenden camino hacia Estados Unidos en busca de mejores condiciones. (Foto: AP)

México. El gobierno mexicano dijo este viernes que “no coincide” con la política estadounidense de regresar a México a los migrantes que solicitan asilo mientras la Justicia resuelve sus casos, aunque reconoció que por razones humanitarias admitirá su ingreso.

"El gobierno de México no coincide con la medida unilateral implementada por el gobierno de Estados Unidos. No obstante, y en congruencia con nuestra nueva política migratoria, reiteramos el compromiso con las personas migrantes y los derechos humanos", dijo a la prensa el vocero de la cancillería, Roberto Velasco.

Velasco dijo que la Embajada estadounidense informó que en las próximas horas presentará en la garita de San Ysidro, fronteriza con la mexicana ciudad de Tijuana, a un grupo de 20 migrantes centroamericanos.

Detalló que el gobierno estadounidense busca presentar a 20 personas por día en esa garita y que posteriormente la medida se extienda a los demás puntos de la frontera común.

Recordó que México previamente había dicho que admitiría el ingreso de personas extranjeras que hayan recibido un citatorio ante un juez migratorio.

"Ello se hará mediante permisos de ingreso por razones humanitarias, que de manera temporal, permita a esas personas su estancia regular en México".

Velasco dijo que México no aceptará a menores no acompañados o personas con problemas de salud y que el caso de familias completas será tratado por separado. Añadió que tampoco se aceptarán personas que hayan apelado la negativa a su petición de asilo.

“Una vez que el proceso de solicitud de asilo haya concluido, la ubicación física de los solicitantes será responsabilidad exclusiva del gobierno de Estados Unidos”, destacó.

Velasco reiteró que México no acepta un acuerdo de "tercer país seguro" con el gobierno de Estados Unidos, un arreglo que permite a un país reenviar a otro a los solicitantes de asilo que lleguen a su territorio por considerar que es seguro para ellos, lo que obligaría a muchos migrantes a solicitar protección en México.

La medida del gobierno estadounidense se inscribe en la sonada voluntad del presidente Donald Trump para detener la inmigración de latinoamericanos, para lo cual insiste en la construcción de un nuevo muro fronterizo.

Este viernes, el republicano anunció que hay un acuerdo con la oposición demócrata para reabrir el gobierno estadounidense, que sumó cinco semanas cerrado por una amarga disputa sobre la financiación para ese muro.

El acuerdo, que no incluye dinero para el muro, reabrirá el gobierno hasta el 15 de febrero.

En el último año, miles de personas han logrado cruzar la frontera para pedir asilo, obligando a Estados Unidos a analizar sus casos.

Hasta ahora, los solicitantes de asilo podían esperar su audiencia estando en libertad en Estados Unidos, pero muchos de ellos se esfumaban en el país sin atender la cita.