Política

Marchas en Ferguson a un año de la muerte de Michael Brown

Washington

Marchas pacíficas y minutos de silencio marcaron este domingo en Ferguson (Misuri, EE. UU.) el aniversario de la muerte del joven negro Michael Brown a manos de un policía blanco cuando iba desarmado, un suceso que desató los peores disturbios raciales en Estados Unidos desde los años sesenta.

Centenares de personas se congregaron hoy en Ferguson a las 12:02 hora local (17:02 GMT), la hora a la que fue asesinado el joven, y mantuvieron cuatro minutos y medio de silencio, las horas que permaneció su cuerpo tendido en la calle tras fallecer.

Al final de la conmemoración, liderada por su padre Michael Brown Sr., se echaron a volar dos palomas.

La muerte de Brown, hoy hace un año, situó en el centro del debate la violencia y discriminación policial contra los negros en Estados Unidos y supuso el nacimiento del un nuevo movimiento social bajo el lema " Black lives matter " ("Las vidas de los negros importan") .

Durante todo el fin de semana ese movimiento mostró que sigue vivo no solo en Ferguson sino en otras ciudades del país, como Nueva York y Washington DC, donde pudieron verse marchas pacíficas para pedir el fin de la violencia policial contra los negros.

En la manifestación realizada este sábado en Ferguson, el padre de Brown agradeció a los asistentes su lucha para que la muerte de su hijo no quedara " bajo la alfombra " .

De nuevo en las calles se volvieron a ver las camisetas que han marcado las marchas del movimiento que nació con la muerte de Brown, con mensajes como " Por favor, dejad de matarnos " o, el que es ya su grito emblema, " Manos arriba, no dispares " .

Desde la muerte de Brown la protesta racial se extendió desde la pequeña localidad de Ferguson a más de 170 ciudades de todo el país, con especial intensidad en Nueva York, Washington DC, y Los Ángeles.

La más trágica expresión de ese malestar fue el asesinato a tiros de dos policías neoyorquinos, Wenjian Liu y Rafael Ramos, el pasado 20 de diciembre por un negro que quería vengar a los ciudadanos negros fallecidos a manos de agentes.

El diagnóstico es unánime y coincide con el de hace medio siglo: tras décadas de lucha por los derechos civiles en EE.UU. persiste una desconfianza crónica entre la policía y las minorías.

Brown fue asesinado con varios disparos por un agente blanco en circunstancias por esclarecer, y cuando iba desarmado, pero un gran jurado decidió que no había pruebas suficientes para imputar al policía.

Tampoco hubo cargos contra el policía involucrado en la muerte del también afroamericano Eric Garner, que falleció en julio de 2014 tras ser inmovilizado con una llave ilegal.

Estos dos casos desencadenaron las mayores movilizaciones y forzaron al Gobierno a situar la discriminación racial por parte de la policía entre las prioridades de la agenda.

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