AFP. 27 septiembre, 2018
Seguidores del PartidoDemocrático de Kurdistán asistieron a un mitin en el Estadio Franco Hariri, en Arbil, el martes 25 de setiembre del 2018.
Seguidores del PartidoDemocrático de Kurdistán asistieron a un mitin en el Estadio Franco Hariri, en Arbil, el martes 25 de setiembre del 2018.

Erbil, Irak. El Kurdistán iraquí, dividido y en plena crisis económica, elige el domingo un nuevo Parlamento, un año después del fracaso del referendo de independencia que terminó con la pérdida del control de sus zonas petroleras.

Esta consulta, que se celebró justo hace un año y donde el sí se impuso, fue una “iniciativa lamentable a partir de una decisión incierta de Masud Barzani”, en aquel momento presidente del Kurdistán", dijo Karim Pakzad, investigador en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris).

La votación, que se llevó a cabo en contra de Bagdad y de la comunidad internacional, “hizo retroceder el Kurdistán a 10 años atrás”, agregó. Las sanciones de las autoridades iraquíes, así como los cierres temporales de los puestos fronterizos con Turquía e Irán, “han tenido consecuencias catastróficas a nivel económico”, señaló el experto.

Si Kurdistán ganó estas prerrogativas políticas tras la caída en el 2003 del dictador Sadam Husein, la región ganó sobre todo en territorio y petróleo, en medio del caos creado en el 2014 con el auge del grupo Estado Islámico (EI) en el norte.

Todas estas zonas donde las fuerzas kurdas se desplegaron a costa de las fuerzas federales en plena huida fueron reconquistadas en pocos días el pasado otoño por Bagdad, como represalia por el referendo de independencia.

Por esa misma razón, Bagdad retomó las campos petroleros de Kirkuk y echó por los suelos cualquier esperanza de un Estado independiente.

Teniendo en cuenta que exportaban 550.000 barriles por día hace un año, tras el referéndum los kurdos perdieron esta provincia disputada y la mitad de su oro negro.

Mal negocio

“Los kurdos perdieron mucho con este referendo”, afirmó Omar Karim, de 62 años, instalado en su zapatería en Solimania, en el este. “Y en estas elecciones no nos devolverán lo que perdimos”, lamentó este habitante de la segunda ciudad del Kurdistán, bastión tradicional de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) del difunto presidente iraquí Jalal Talabani.

En Erbil, más al norte, Ahmed Ali, jornalero de 44 años, no piensa ir a votar el domingo. "De todas formas, las elecciones no cambiarán nada", afirma a la AFP.

El Parlamento regional actual está dominado, como el gobierno local, por el gran rival del UPK, el Partido Democrático del Kurdistán (PDK) de Masud Barzani, quien abandonó a finales del 2017 la presidencia de la región.

El PDK cuenta actualmente 38 escaños, contra 18 para el UPK. El partido Goran (Cambio, en kurdo) es la principal fuerza de oposición con 24 escaños.

La única nueva formación es el movimiento Nueva Generación, creado en el 2018 y que consiguió cuatro representantes en el Parlamento central en Bagdad en las elecciones legislativas de mayo.

Kurdos participaron en un mitin del Partido Democrático de Kurdistán y portaron un retrato del líder de este, Massud Barzani, el miércoles 25 de setiembre del 2018 en Erbil.
Kurdos participaron en un mitin del Partido Democrático de Kurdistán y portaron un retrato del líder de este, Massud Barzani, el miércoles 25 de setiembre del 2018 en Erbil.

“Pero cualquier cambio democrático con fuerzas políticas nuevas choca con la dura realidad de la sociedad kurda”, donde más de la población activa trabaja en la función pública, advirtió Pakzad.

“Los grandes puestos gubernamentales y los mandos económicos están en manos de diferentes personalidades del PDK y del UPK, y hay poco sitio para que partidos reformadores se desarrollen de forma duradera”, aseguró.

Pero el statu quo que mantenía el equilibrio entre los dos pesos pesados de la política kurda voló en pedazos con el fin de la presidencia de Barzani.

El líder histórico nunca fue reemplazado y sus poderes fueron atribuidos de forma temporal al Parlamento y al Gobierno local.