AP y AFP. 25 abril
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, este jueves 25 de abril del 2019 en la Universidad Federl del Extremo Oriente en Vladivostok.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, este jueves 25 de abril del 2019 en la Universidad Federl del Extremo Oriente en Vladivostok.

Seúl. El líder norcoreano, Kim Jong Un, considera que Estados Unidos actuó con “mala fe” durante su cumbre con el presidente Donald Trump en Hanói en febrero, y que la situación en la península alcanzó “un punto crítico”, informó este viernes la agencia norcoreana KCNA.

Kim realizó estos comentarios durante su primera cumbre con el presidente ruso, Vladimir Putin, el jueves en Vladivostok, un encuentro que calificó de “abierto y amistoso”, según KCNA.

El gobernante invitó a Putin a visitar Corea del Norte “en el momento oportuno” y la “invitación fue aceptada de buen grado”, señaló la agencia oficial en uno de sus numerosos despachos sobre la cumbre.

Previamente, el jefe de Estado ruso manifestó que Kim Jong Un está preparado para el desarme nuclear, pero necesita sólidas garantías de seguridad para hacerlo.

Los comentarios críticos de Kim respecto a la actitud estadounidense llegan una semana después de que Pionyang pidió que el secretario de Estado, Mike Pompeo, sea retirado de las conversaciones nucleares con Washington, después de acusarlo de hacer descarrilar el proceso.

Según Kim, “la situación de la península de Corea y su región está estancada y en un punto crítico”, consignó KCNA.

También advirtió de que la situación “podría volver a su estado original ya que Estados Unidos adoptó una postura unilateral de mala fe en la segunda cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos”, indicó la agencia.

Putin y Kim se entrevistan en Vladivostok

Dicho encuentro, celebrado en febrero en Hanói, concluyó sin un acuerdo sobre el arsenal nuclear de Corea del Norte. Allí, Pionyang había reclamado un alivio inmediato de las sanciones, pero las dos partes no lograron ponerse de acuerdo sobre las concesiones que el régimen comunista del Norte estaba dispuesta a hacer a cambio.

Garantías para Corea del Norte

Durante su reunión con Kim el jueves, Putin se posicionó como un contrapeso a Estados Unidos, insistiendo en que el Norte necesita “garantías sobre su seguridad y la preservación de su soberanía”.

“Necesitamos volver al estado en el que el derecho internacional, y no la ley del más fuerte, determina la situación en el mundo”, comentó el presidente ruso.

Kim expuso a Putin que la paz y la seguridad en la península coreana dependen completamente de la actitud de Estados Unidos y que su país “se preparará para cualquier situación posible”, también según KCNA.

Putin enfatizó que el dirigente norcoreano está listo para avanzar hacia un estatus libre de armas nucleares, pero solo continuaría si recibe garantías sólidas. Sin embargo, no especificó a qué tipo de garantías se refería. “Sobre todo, se enfocará en proteger los intereses y seguridad nacional”, indicó.

El presidente ruso, Vladimir Putin (derecha), y el líder norcoreano, Kim Jong Un, intercambiaron regalos este jueves 25 de abril del 2019 en Vladivostok.
El presidente ruso, Vladimir Putin (derecha), y el líder norcoreano, Kim Jong Un, intercambiaron regalos este jueves 25 de abril del 2019 en Vladivostok.

Horas antes, Putin expresó confianza de que la visita “ayudará a entender mejor qué se debería hacer para solucionar la situación en la península de Corea, lo que podemos hacer juntos y lo que puede hacer Rusia para respaldar los procesos positivos que están en marcha ahora mismo”.

El encuentro de Kim con Putin sigue a un año de intensa diplomacia que Corea del Norte espera que la libere de las sanciones internacionales por su programa de armamento nuclear y misiles de largo alcance.

Kim ya tuvo cuatro cumbres con el presidente chino, Xi Jinping, tres con el jefe de Estado surcoreano, Moon Jae-in, y dos con Trump.

La segunda cumbre con Trump, que se celebró en febrero, terminó sin acuerdos y el viaje de Kim a Rusia refleja su deseo de presionar más a Washington y también demostrar cierta independencia de Pekín.