Agencia AFP. 17 mayo
El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto al lado del exministro de la Familia Civil, José Dirceu (derecha), quien tiene hasta este viernes para presentarse a las autoridades. Foto: AFP
El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto al lado del exministro de la Familia Civil, José Dirceu (derecha), quien tiene hasta este viernes para presentarse a las autoridades. Foto: AFP

Sao Paulo. - La justicia brasileña ordenó la noche de este jueves la detención de José Dirceu, exministro y hombre fuerte del gobierno de Lula, tras serle negado el último recurso en la segunda instancia en un caso por lavado de dinero, corrupción pasiva y asociación para delinquir.

Según el fallo de la justicia federal, Dirceu, condenado a 30 años y nueve meses en el marco de la operación anticorrupción Lava Jato, tiene hasta el viernes para presentarse ante la Policía Federal en Brasilia. Luego será trasladado a Curitiba, sur de Brasil, donde debe cumplir su pena.

Antes un tribunal regional de Porto Alegre, sur de Brasil, negó de forma unánime el último recurso interpuesto por la defensa de Dirceu y transmitió su decisión a la justicia en Curitiba, que determinó la detención poco después.

Según el portal brasileño de noticias de Globo G1, la defensa de Dirceu, de 72 años, confirmó que se entregará.

Los abogados aún pueden recurrir a las instancias superiores.

El también exdirigente del Partido de los Trabajadores (PT) estuvo preso en Curitiba entre agosto de 2015 y mayo de 2017, cuando el Supremo Tribunal Federal (STF) acogió un pedido de su defensa para que la prisión sólo ocurriese en caso de haber confirmación de la pena en segunda instancia.

Hace un año, tras la decisión, abandonó la prisión usando una tobillera electrónica y volvió a Brasilia.

'Zé’ Dirceu fue el gran operador político del PT en el camino que llevó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva al poder en 2003. Se le considera también una figura clave de los dos escándalos que en los últimos quince años sacudieron la vida política de Brasil.

El primero fue el 'mensalao', o mesadas pagadas para comprar alianzas bajo el gobierno del PT. El segundo fue el 'petrolao', que puso al descubierto una red de sobornos pagados por grandes constructoras a políticos y partidos para obtener contratos en Petrobras.

Hace un mes en una entrevista al diario Folha de Sao Paulo, Dirceu dijo estar consciente de que podría volver a la cárcel de forma definitiva, e incluso comentó haberse sometido a una cirugía en los párpados para no perder el hábito de la lectura por causa de la débil luz en la prisión.

"Preso o afuera voy a hacer todo lo que hacía: leer estudiar y hacer política. Tengo que cumplir la pena. No puedo pelear con la cárcel. El preso que pelea con la cárcel cae en depresión y toma medicinas", dijo Dirceu entonces.