Política

Juez salvadoreño ordena detener al expresidente Sánchez Cerén

La Fiscalía determinó que hay elementos suficientes para considerar la existencia de los delitos de enriquecimiento ilícito, así como el lavado de dinero y activos por parte de diez exfuncionarios del gobierno salvadoreño

San Salvador. Un juez salvadoreño ordenó este miércoles la detención preventiva del expresidente Salvador Sánchez Cerén por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, informó la Fiscalía.

Sánchez Cerén se encuentra fuera del país por lo que el juez “ha resuelto librar oficio a Interpol” para que sea localizado y puesto a disposición de la justicia, declaró la fiscala Marisela Velásquez.

Además del exmandatario, el juez solicitó la captura de nueve exfuncionarios del gobierno de Mauricio Funes por los mismos delitos, cuatro de los cuales se encuentran ausentes, por los que también solicitaron un pedido a Interpol para su captura.

Se trata de los exministros Lina Pohl (Medio Ambiente), Manuel Melgar (Justicia y Seguridad), Gerson Martínez (Obras Públicas) y José Guillermo López( Agricultura).

Los otros cinco —los exministros Carlos Cáceres (Hacienda), Violeta Menjívar (Salud); y los exviceministros Calixto Mejía (Trabajo), Erlinda Handal (Tecnología) y Hugo Flores (Agricultura)— fueron detenidos el 22 de julio.

“El señor juez conoció tanto de los imputados presentes como de los imputados ausentes, y su resolución fue decretar detención provisional para las diez personas procesadas”, comentó la fiscala.

Los ilícitos habrían sido cometidos en el primer gobierno de la exguerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) que encabezó Mauricio Funes, de quien Sánchez Cerén fue vicepresidente.

Según Velásquez, el juzgado determinó que “existían elementos suficientes para considerar la existencia de los delitos de enriquecimiento ilícito y de lavado de dinero y activos”.

La detención provisional es por el período de seis meses mientras la Fiscalía aporta las pruebas incriminatorias y se depura el proceso que se inició el pasado jueves.

“Los acusados contribuyeron al desfalco que le costó más de 350 millones de dólares al Estado salvadoreño”, según el fiscal general Rodolfo Delgado.

"El dinero era entregado en casa presidencial (...) en forma mensual y constituía una adición al salario que por ley debían devengar por ejercer la función pública", explicó.

Delgado afirmó que la investigación inició en el 2019 y es “una derivación” del caso denominado “Saqueo Público” del 2009 al 2014, cuando la Asamblea Legislativa aprobó $80,8 millones para un período de cinco años en concepto de “gastos reservados” de la presidencia.

Lo defraudado al final del período ascendió a $351 millones por las transferencias de fondos que fueron autorizados por el Ministerio de Hacienda, sin la debida autorización del Congreso.

El secretario general del FMLN, Óscar Ortiz, rechazó este miércoles la resolución del juez y lamentó que “se cerraron las posibilidades de desmontar la estructura de pruebas que desde el inicio se presentaron con una serie de irregularidades”.