AFP. 28 junio
El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, se dirige a la Convención Internacional Anual de la Coalición Rainbow PUSH, el viernes 28 de junio del 2019, en Chicago. Foto: AP
El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, se dirige a la Convención Internacional Anual de la Coalición Rainbow PUSH, el viernes 28 de junio del 2019, en Chicago. Foto: AP

Miami. Joe Biden, exvicepresidente de Estados Unidos y favorito para la nominación presidencial demócrata, se defendió este viernes tras salir mal parado del debate de precandidatos de su partido del jueves por la noche, donde fue interpelado sobre todo por votar contra un sistema que promovía la integración racial escolar en la década de 1970.

“Yo nunca, nunca me opuse al sistema de integración”, aseguró Biden este viernes durante un discurso en Chicago y ante una audiencia en la que se encontraba el histórico líder afroamericano Jesse Jackson.

“Todos sabemos que entre 30 y 60 segundos en un intercambio durante un debate de campaña no le pueden hacer justicia al compromiso de una vida”, afirmó Biden.

En el segundo día de debates entre quienes se postulan como candidatos presidenciales demócratas para el 2020, y ante una audiencia récord de más de 18 millones de espectadores, Biden no tuvo respuesta a los ataques de la senadora de California y única mujer negra en la contienda, Kamala Harris.

Harris reprochó a Biden haber trabajado con parlamentarios racistas y le recordó la posición negativa que tomó en la década de 1970, cuando era senador, respecto a un sistema de transporte que buscaba terminar con la segregación racial en la educación pública.

Desde Osaka, sede de la cumbre del G20, el presidente Donald Trump aprovechó el traspié de Biden para burlarse una vez más del precandidato demócrata.

"Escuché que no fue un buen día para Joe el dormilón", escribió Trump el viernes en su cuenta de Twitter.

"Yo no creo que usted sea racista", dijo Harris en el debate del jueves, "pero fue doloroso escucharlo hablar de las reputaciones de dos senadores de Estados Unidos que construyeron su reputación y su carrera en la segregación racial", agregó.

La senadora se refería a un escándalo desatado recientemente cuando el septuagenario político dijo haber trabajado con segregacionistas en el Senado años atrás.

"Eso es una descripción errónea de mi trabajo", respondió Biden. "Yo no elogié a los racistas".

El ataque de Harris continuó señalando que Biden, siendo senador, se opuso en la década de 1970 a lo que en Estados Unidos se conoce informalmente como "busing", en alusión a los autobuses que transportaban niños desde sus casas en barrios de negros a escuelas en barrios de blancos.

"Había una niña pequeña en California que perteneció a la segunda generación que iba en bus a la escuela cada día. Esa pequeña niña era yo", dijo Harris, visiblemente conmovida.

Biden no tuvo palabras para responder, y frenó él mismo su alocución diciendo: "Mi tiempo se terminó".

Aunque se refería al tiempo otorgado para la intervención en el debate, sus palabras se repitieron de forma "viral" en Twitter, donde fueron simbólicamente leídas como una admisión de que su carrera política llegó al final, en el seno de un partido que precisa con urgencia una renovación.

Tanto el miércoles como el jueves, los candidatos demócratas más radicales exhibieron una inclinación hacia la izquierda que hace dudar incluso sobre el prospecto de un centrista como Biden en las primarias.

En el debate del miércoles, la senadora Elizabeth Warren –tercera en las encuestas– se consolidó como precandidata de primer nivel con su discurso anti Wall Street.

Los contertulios del jueves discutieron también sobre "la situación horrible" causada por el presidente Trump, la "amenaza" del cambio climático, el porte de armas y un sistema de salud amplio.

Bernie Sanders, el otro septuagenario del debate, afirmó que el presidente Trump es "un mentiroso patológico y un racista y ha mentido al pueblo estadounidense durante su campaña".

"La salud pública es un derecho humano y no algo de lo cual haya que sacar provecho", prosiguió Sanders, quien perdió en el 2016 la candidatura frente a Hillary Clinton.

La crisis fronteriza, la detención de niños migrantes en condiciones pésimas y la fotografía de un salvadoreño y su hija ahogados en el Río Bravo provocaron intercambios apasionados el miércoles y el jueves sobre las políticas de inmigración.

Harris, la senadora de California, dijo que lo primero que haría al asumir al gobierno sería devolver a los "dreamers" (jóvenes indocumentados criados en el país) un estatus legal y eliminar los centros de detención para inmigrantes.

En el debate del miércoles, Julián Castro, exsecretario de Vivienda de Barack Obama y quien aspira a convertirse en el primer presidente hispano de Estados Unidos, dijo que lo primero que hará será descriminalizar los cruces de frontera y eliminar la política de "tolerancia cero" de Trump.

El debate demócrata fue presentado en dos partes, con diez candidatos cada noche, por la inusitada cantidad de interesados en llegar a la Casa Blanca en los próximos comicios.

La segunda parte, en la noche del jueves, acaparó una audiencia récord de más de 18 millones de espectadores, según las cadenas NBC, MSNBC y Telemundo.