Por: AFP.   4 septiembre
Jimmie Akesson, líder del partido Demócratas de Suecia, durante un acto de proselitismo en la ciudad de Sundsvall, el 17 de agosto del 2018.

Örebro, Suecia. Al frente de los Demócratas de Suecia (SD), Jimmie Åkesson, líder de este partido de extrema derecha, logró seducir más allá de su baza tradicional intentando hacer olvidar la raíz neonazi del partido.

Jimmie Åkesson, de solo 39 años, enfrenta su cuarta elección legislativa el domingo al frente del SD. Su formación suma, según los sondeos, el 20% de intención de voto, algo nunca visto a nivel nacional.

Es un éxito personal para quien se impuso como el principal opositor al gobierno de centro izquierda, luego de la llegada en el 2015 de 160.000 solicitantes de asilo.

Åkesson, morocho de corpulencia media, con aires de "yerno ideal", se muestra siempre perfectamente peinado, con el cabello engominado, barba de tres días y gafas redondas de pasta.

Cuando fue elegido en el 2005 como dirigente de esa agrupación, al cabo de un compromiso entre las diversas facciones rivales del SD, pocos apostaban por su capacidad de hacer entrar al SD en el Parlamento, lo que logró en el 2010 cuando su lista obtuvo 5,7% de los votos y 20 diputados.

“Empezó con casi nada. Cuando fue designado la gente no sabía qué era Demócratas de Suecia”, recuerda Christer Boström, en un mítin de su candidato en Örebro (centro), y que antes votaba a la izquierda.

Inmersión en la política

Jimmie Åkesson nació en 1979 en Sölvesborg (sur), en donde a los 19 años fue elegido consejero municipal. Hijo de un pequeño empresario y de una enfermera comenzó muy joven a militar en política.

Sus primeras armas las hizo en los conservadores (el Partido Moderados), pero rápidamente se decepcionó por su liberalismo económico y su apoyo al ingreso de Suecia a la Unión Europea en 1995.

#related

No queda claro si se adhirió ese año al SD o si lo hizo en 1994, cuando varios cuadros extremistas de los conservadores dejaron la formación y en los Demócratas de Suecia se reemplazó a su presidente, Anders Klarström, que militó en un grupúsculo neonazi, Nordiska Rikspartiet.

Según los documentos que publica la prensa se unió al SD en 1994.

“Siempre fui nacionalista (...). De chico me negaba a jugar al hockey de mesa si no me dejaban controlar a los jugadores ‘azules y amarillos’”, colores de la bandera sueca", explicó este emérito golfista a una publicación de los Jóvenes Demócratas de Suecia en 1999.

Jimmie Akesson, principal dirigente de Demócratas de Suecia, se dirigió a sus simpatizantes en la ciudad de Landskrona, sur del país, durante un mitin el 31 de agosto del 2018.

“En sus comienzos, era un partido racista”, reconoció Christer Boström, que lleva una remera con los colores de su partido. “Pero logró cambiar eso”, aseguró.

El partido fue creado en 1988 con miembros del extinto movimiento Bevara Sverige Svenskt (Conservemos como Sueca a Suecia). Desde entonces el SD se distanció de los grupúsculos racistas y violentos, muy activos en los años 1990.

Para Jimmie Åkesson, “los que no son demócratas no pueden ser de Demócratas de Suecia”. El nazismo es “una ideología antidemocrática, socialista, racista, imperialista, internacionalista y violenta”, expresó este ex diseñador web, que cultiva una imagen “2.0” de su formación.