AFP. 10 agosto
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, participó en una celebración por el 195.° aniversario de la creación de las Fuerzas Armadas de Bolivia, en La Paz, el 7 de agosto del 2020. Foto: AFP
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, participó en una celebración por el 195.° aniversario de la creación de las Fuerzas Armadas de Bolivia, en La Paz, el 7 de agosto del 2020. Foto: AFP

La Paz. Los jefes militares y policiales de Bolivia pidieron este lunes un diálogo ante el clima de confrontación que vive el país, al cumplirse una semana de bloqueos de rutas contra la postergación de las elecciones.

El máximo jefe de las Fuerzas Armadas, general Sergio Orellana, afirmó que "en las redes sociales hay filmaciones de personas y grupos de personas con armamentos (...) eso es terrorismo y el terrorismo afecta directamente a la seguridad del Estado".

Orellana habló junto al subcomandante de la Policía, general Ronald Suárez, en una inusual aparición conjunta ante la prensa, tras reunirse para evaluar la situación del país.

Suárez dijo que los mandos militares y policiales piden la "solución inmediata del conflicto por la vía disuasiva y del diálogo, evitando una acción confrontacional que podría incrementar los niveles de conflictividad".

“¿No hemos aprendido de la historia? ¿No hemos visto cómo ha sufrido un país vecino como el Perú (durante el conflicto interno 1980-2000)? ¿No hemos visto cuántos años y muertes ha tenido un país como Colombia? ¿Eso estamos buscando?”, expresó Orellana.

Ambos generales pidieron a los sectores afines al expresidente izquierdista Evo Morales (2006-2019), refugiado en Argentina tras renunciar en noviembre pasado, suspender los bloqueos de caminos iniciados hace una semana y que se extendieron a casi todo el país, impidiendo el transporte de insumos médicos en medio de la pandemia.

Los bloqueadores, en su mayoría campesinos e indígenas, rechazan la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de postergar los comicios generales del 6 de setiembre al 18 de octubre, debido al coronavirus.

Las elecciones han sido aplazadas en dos ocasiones a raíz de la pandemia, que a la fecha causó 3.640 fallecidos y 90.000 contagiados en el país de 11 millones de habitantes.

Los manifestantes creen que los aplazamientos de los comicios sólo buscan perjudicar al candidato izquierdista Luis Arce, delfín de Morales, quien encabeza las encuestas de intención de voto por encima del expresidente centrista Carlos Mesa y la mandataria interina derechista Jeanine Áñez.

Arce culpó al gobierno interino por el inestable clima social y aseguró que "grupos armados movilizados por el gobierno de facto buscan convulsionar el país".

Este fin de semana fracasó un diálogo convocado por Áñez, pues no acudieron los principales jefes políticos ni los líderes de organizaciones sociales.

Los conflictos vuelven al país con fuerza casi un año después de la convulsión desatada tras las elecciones generales de octubre del 2019, que fueron anuladas tras denuncias de fraude, lo que desencadenó la renuncia de Morales, que se postulaba a un cuarto mandato.