AP. 24 abril
Los indígenas realizaron un ritual ceremonial mientras acampan fuera del edificio del Congreso Nacional para protestar en Brasilia, Brasil, el 24 de abril de 2019. Foto: AFP
Los indígenas realizaron un ritual ceremonial mientras acampan fuera del edificio del Congreso Nacional para protestar en Brasilia, Brasil, el 24 de abril de 2019. Foto: AFP

Brasilia. Más de 1.000 indígenas brasileños se congregaron el miércoles afuera del Congreso para una protesta anual de tres días conocida como el Campamento Tierra Libre para manifestarse contra lo que ellos ven como retrocesos en sus derechos en la administración del presidente Jair Bolsonaro.

El césped delante del Congreso estaba repleto de tiendas de campaña, con indígenas cantando, bailando y vendiendo artesanías, luciendo plumaje en la cabeza y con los rostros pintados de rojo y negro.

La protesta, la 15 edición, comenzó en medio de una creciente animosidad entre los grupos indígenas en Brasil y el presidente Bolsonaro.

El grupo protesta contra las políticas del mandatario de ultraderecha, incluyendo una suspensión de las designaciones de tierras indígenas y sus llamados a limitar acceso al programa federal de salud para los pueblos originarios.

“Este gobierno llegó de inmediato a atacarnos a nosotros y a nuestros derechos en una forma que no hemos visto antes”, dijo Paulo Tupiniquim, coordinador ejecutivo de Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil, que organizó el evento. “Estamos aquí para mostrar que resistiremos y no aceptaremos que se nos quiten nuestros derechos”.

El Ministerio de Justicia desplegó tropas de la Guardia Nacional en el amplio césped en el que se espera acampen unos 4.000 indígenas.

En el mismo evento en el 2017, la Policía disparó gas lacrimógeno contra los manifestantes indígenas, que respondieron con flechas.

"No somos violentos. Violentos son quienes atacan con tropas armadas el derecho sagrado a la libre manifestación”, escribieron los organizadores en una declaración en la que protestaron contra la presencia de la Guardia Nacional. "Ellos están tratando de eliminar el derecho de movimiento de los brasileños que han andado estas tierras desde antes de 1500”, dice la declaración, en referencia a la llegada de los colonizadores europeos al país.

Antes de asumir la presidencia, Bolsonaro prometió que si era electo “ni un centímetro más de tierra” sería entregado a grupos indígenas y comparó a los indígenas que viven en reservas con animales enjaulados en zoológicos.

Los indígenas realizaron un ritual ceremonial mientras acampan fuera del edificio del Congreso Nacional para protestar en Brasilia, Brasil, el 24 de abril de 2019. Foto: AFP
Los indígenas realizaron un ritual ceremonial mientras acampan fuera del edificio del Congreso Nacional para protestar en Brasilia, Brasil, el 24 de abril de 2019. Foto: AFP

En su primer día en la presidencia, Bolsonaro transfirió la autoridad para designar tierras indígenas y otorgar licencias ambientales para negocios en reservas indígenas de la agencia gubernamental de asuntos indígenas al Ministerio de Agricultura. Activistas dicen que eso paralizará virtualmente las asignaciones de tierras y facilitará las operaciones de minería y empresas agrarias.

"El gobierno es completamente antiindígenas”, afirmó Joenia Wapichana, una congresista indígena en declaraciones a The Associated Press. El gobierno no está abierto para nosotros. Está abierto para quienes defienden la minería y la ocupación de tierras, que es su intención”.