AFP. 24 abril
Benny Tai (centro) fue escoltado por oficiales de Servicios Correccionales en el patio de una prisión en Hong Kong, el miércoles 24 de abril de 2019. Foto: AP
Benny Tai (centro) fue escoltado por oficiales de Servicios Correccionales en el patio de una prisión en Hong Kong, el miércoles 24 de abril de 2019. Foto: AP

Hong Kong. Cuatro líderes del movimiento prodemocracia de Hong Kong fueron condenados este miércoles a penas de cárcel por su papel en las enormes manifestaciones que paralizaron la excolonia británica en 2014 y encolerizaron a Pekín.

Su juicio fue denunciado por defensores de los derechos humanos, que se preocupan por las libertades en esta megalópolis, excolonia británica que retornó en 1997 a la soberanía china

Chan Kin-man, de 60 años, profesor de Sociología, y Benny Tai, de 54 años, profesor de Derecho, fueron condenados a 16 meses de cárcel por conspiración e incitación al desorden público.

Por su parte, a Raphael Wong y Shiu Ka-chun, les impusieron ocho meses cárcel.

Otros cuatro militantes fueron condenados a penas de cárcel en suspenso o a trabajos de interés general.

Las sentencias suscitaron llanto y gritos de rabia entre los cientos de partidarios que se habían congregado en el exterior del tribunal.

La pena de otra acusada, Tanya Chan, miembro del Consejo Legislativo (LegCo, Parlamento de Hong Kong), será pronunciada ulteriormente ya que debe ser sometida a una operación.

Se trata de las penas más severas pronunciadas en relación con el “Movimiento de los paraguas”, que durante 79 días expresó el sentimiento de parte de los habitantes de Hong Kong.

“Nuestra determinación en luchar por la democracia no cambiará” declaró Wong, uno de los condenados, mientras era llevado por la Policía.

Chu Yiu-ming habló con los medios de comunicación después de la sentencia del tribunal de Hong Kong, el 24 de abril de 2019 AP
Chu Yiu-ming habló con los medios de comunicación después de la sentencia del tribunal de Hong Kong, el 24 de abril de 2019 AP

Tai y Chan, otros dos condenados, son dos de los fundadores del movimiento “Occupy Central”, y su idea era ocupar el barrio de negocios de Hong Kong si no se instauraba un sufragio universal libre para elegir al presidente del Gobierno local, que es designado por un comité favorable a Pekín.

El movimiento llamó a la población a sumarse a esta revuelta de los “paraguas”, bautizada así en referencia a los paraguas usados por los manifestantes para protegerse del gas que lanzaba la policía.

Condena a la disidencia

“Estas largas penas son una glacial advertencia para decir a quienes luchan por la democracia que esa lucha tendrá consecuencias graves” declaró Maya Wang, de la ONG Human Rights Watch.

Amnistía Internacional calificó a los condenados de "presos de conciencia".

“Espero que los hongkoneses no perderán la esperanza, ni tendrán miedo”, declaró a la muchedumbre reunida ante el tribunal Tanya Chan, la acusada que está a la espera de que se pronuncie su condena.

La “revuelta de los paraguas” paralizó barrios enteros de una de las capitales mundiales de las finanzas, durante más de dos meses. Al final, el Gobierno chino no hizo ninguna concesión.

Desde el 2014, varios militantes fueron encausados por el ministerio de Justicia, y algunos purgaron penas de prisión, se les impidió presentarse a una elección o se los descalificó para el Parlamento.

Hong Kong fue devuelto a China en virtud del principio "Un país, dos sistemas", lo que le permite a la excolonia disfrutar teóricamente de derechos desconocidos en el resto del país, entre ellos el de libertad de expresión.

Pero muchos son los que consideran que existe una creciente influencia del gobierno chino.

En el juicio, la acusación había argmentado que las manifestaciones masivas “habían causado daño a los habitantes” de Hong Kong, que se vieron afectados por el bloqueo de las vías de tráfico.