AP y AFP. 1 agosto
El presidente Daniel Ortega (derecha), la vicepresidenta Rosario Murillo y el canciller Denis Moncada durante la apertura del diálogo con la oposición, el 16 de mayo del 2018 en Managua.
El presidente Daniel Ortega (derecha), la vicepresidenta Rosario Murillo y el canciller Denis Moncada durante la apertura del diálogo con la oposición, el 16 de mayo del 2018 en Managua.

Managua. El gobierno de Nicaragua envió una carta al representante del papa Francisco y a la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que dio por concluido el proceso de diálogo con la oposición, dijo el jueves el nuncio apostólico en Managua.

En declaraciones a The Associated Press, el nuncio Waldemar Somertag indicó que recibió una carta firmada por el canciller Denis Moncada en la cual el gobierno de Daniel Ortega le comunicó al Vaticano que la negociación con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), que comenzó en febrero, “culminó con la ausencia definitiva de la otra parte".

En mayo, los miembros de la Alianza Cívica abandonaron la mesa de diálogo con el objetivo de presionar al gobierno para que excarcele a más de 700 detenidos que la oposición consideraba “presos políticos” y quienes salieron de prisión finalmente el 11 de junio.

Somertag afirmó tener conocimiento de que la misma carta fue enviada a la OEA. Tanto el nuncio como el representante de la OEA, Luis Rosadilla, sirvieron como testigos y acompañantes de las negociaciones desarrolladas entre febrero y mayo.

La misiva oficial se habría emitido como respuesta al interés de la oposición de volver a la mesa de diálogo para, según dijeron, continuar discutiendo con el gobierno temas pendientes como la restauración de las libertades públicas y una reforma electoral para adelantar los comicios del 2021.

El equipo negociador de la Alianza Cívica, formado por empresarios y políticos, acudió la víspera a la sede de las conversaciones en un centro de negocios al sur de Managua, pero el gobierno no se presentó.

El nuncio declinó compartir íntegramente el documento oficial, pero indicó que está fechado el 30 de julio y dirigido a la Santa Sede.

Al ser consultado si la nunciatura interpretaba la carta del canciller como el fin definitivo del diálogo, Somertag respondió: “Lamentablemente, tengo esta impresión. Por primera vez en mi vida en este caso me gustaría muchísimo estar equivocado”.

No quiso responder si el papa Francisco podría abogar ante Ortega por un reinicio de las negociaciones, pero destacó la importancia del diálogo como la “única salida” para resolver la crisis que estalló tras las protestas sociales de abril del 2018.

“La Santa Sede respalda la salida pacífica y negociada de cualquier conflicto. Los mensajes del Santo Padre junto con el cotidiano actuar de su representante en Nicaragua son claros que este tipo de salida es la única viable y necesaria para superar la crisis socio político del Nicaragua”, afirmó.

Consultado, el negociador de la Alianza Cívica, José Pallais, afirmó que el gobierno “intenta presentar una posición de fuerza para seguir sin cumplir importantes acuerdos tomados en la mesa de negociación”.

“El gobierno aún no le ha informado al pueblo por qué rechaza volver a dialogar cuando faltan 120 presos políticos pendientes de salir y cuando la liberación definitiva de los más de 640 excarcelados aún no se ha dado”, y agregó que el gobierno tampoco ha cumplido “ninguno de los 19 puntos del acuerdo sobre derechos y garantías ciudadanas ” que permitiría la restitución plena de las libertades de expresión, información y movilización en el país.

“Quien ha puesto una loza a la mesa de negociación es el gobierno, porque nosotros dijimos que suspendíamos temporalmente nuestra asistencia como protesta” por la falta de cumplimiento de los acuerdos y la muerte de un manifestantes encarcelado, declaró Carlos Tunnerman, uno de los delegados de la Alianza.

Nicaragua ha realizado varios intentos de diálogo entre el gobierno y la oposición desde el inicio de una ola de protestas antigubernamentales en abril del 2018.

La última ronda de conversaciones estaba paralizada desde el 16 de mayo, cuando la ACJD se retiró en protesta por la muerte a tiros de un opositor encarcelado en circunstancias confusas.

El gobierno había anticipado el fin de las negociaciones durante el acto por el 40.° aniversario de la Revolución sandinista, el 19 de julio, cuando Ortega dijo que dialogaría con campesinos, obreros y gremios productivos, sin mencionar al bloque opositor.

La decisión oficial se conoció al mismo tiempo que en un grupo de países inició en la OEA la formación de una comisión especial que realizará gestiones diplomáticas para ayudar a una salida negociada a la crisis de Nicaragua.

Las protestas del 2018 en Nicaragua fueron reprimidas con violencia por policías y paramilitares y dejaron al menos 325 civiles muertos, más de 2.000 heridos, 770 presos y más de 62.000 exiliados, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).