AFP. 9 agosto
Luis Arce (izquierda) y David Choquehuanca, candidatos a la presidencia y vicepresidencia -respectivamente- por el Movimiento Al Socialismo (MAS). AP/archivo
Luis Arce (izquierda) y David Choquehuanca, candidatos a la presidencia y vicepresidencia -respectivamente- por el Movimiento Al Socialismo (MAS). AP/archivo

La Paz. Las dos mesas paralelas de diálogo convocadas para fijar la fecha de las elecciones en Bolivia fracasaron, por lo que continuarán las protestas y los cortes de carreteras en el país andino, sumido en una crisis política en medio de la pandemia de coronavirus.

Por iniciativa de la Asamblea Legislativa y con mediación de Naciones Unidas, el sábado se iniciaron las primeras conversaciones para desactivar las protestas desatadas por un tercer aplazamiento de los comicios.

Al diálogo convocado este domingo por la presidenta interina, Jeanine Áñez, solo acudieron los partidos políticos menores que en las elecciones anuladas de octubre alcanzaron votaciones inferiores al 3%.

Los comicios fueron convocados inicialmente para el 3 de mayo, luego la pandemia obligó a aplazarlos a la primera semana de agosto, después al 6 de setiembre con la anuencia del Congreso, y por último el Tribunal Supremo Electoral (TSE) volvió a postergarlos al 18 de octubre, aunque sin una votación del Parlamento.

Estas elecciones vienen a sustituir a las de octubre del 2019, que fueron anuladas por una “manipulación dolosa”, según una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que derivó en fuertes protestas y la renuncia del entonces presidente Evo Morales (2006-2019), que se presentaba por cuarta vez a la reelección.

“La propuesta ha sido clara: elecciones el 6 de setiembre. En extremo, (queríamos) consensuar una nueva fecha (que no sea el 18 de octubre), un término medio, pero no aceptan”, dijo a la prensa, Juan Carlos Huarachi, secretario ejecutivo de la Central Obrera de Bolivia (COB).

Asimismo, ratificó la continuación de las protestas iniciadas hace una semana con cortes de rutas en seis departamentos con el consiguiente daño económico y riesgo sanitario, al impedir el paso de cisternas con oxígeno medicinal, vital para atender a pacientes con coronavirus, que deja hasta el momento casi 90.000 contagios y más de 3.500 muertos.

En algunas zonas se registraron enfrentamientos entre quienes bloqueaban las vías y grupos rivales, y ante el aumento de las tensiones las autoridades amenazaron con recurrir a las fuerzas de seguridad para poner fin a los cortes.

Posiciones trabadas

El Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales y grupos afines estiman que la última postergación de los comicios solo busca perjudicar a su candidato, Luis Arce, quien encabeza las encuestas de intención de voto.

Por su parte, el presidente del TSE, Salvador Romero, ratificó el 18 de octubre como "fecha definitiva, inamovible e impostergable del proceso electoral 2020".

Los postulantes presidenciales Carlos Mesa, Jorge Quiroga, y Luis Fernando Camacho declinaron participar en la reunión convocada por Áñez, quien recibió duras críticas de los partidos menores, que la invitaron a renunciar a su condición de candidata para dedicarse únicamente al ejercicio de la Presidencia.

Luis Arce, en tanto, condicionó la aceptación del 18 de octubre como nueva fecha de elecciones a la aprobación de una ley, al compromiso de no volver a modificarla y a que el acuerdo final tenga aval internacional.

La instancia de negociación impulsada por el Poder Ejecutivo, de mayoría opositora, tuvo como primer resultado un encuentro con el presidente del TSE, con quien se acordó que la fecha de elecciones generales será definida mediante una ley, pero ante la negativa de la COB a aceptar una fecha distinta al 6 de setiembre se esfumaron las esperanzas de solución al conflicto.